2016-10-11 15:10 FC Barcelona Por: Administrador

Sergio Ramos y Piqué repiten la historia de "amor" de Casillas y Xavi Hernández



Carlos Muñiz Sergio Ramos y Gerard Piqué se las han tenido. Y bien tiesas. Desde la famosa rueda de prensa en la que Piqué habló en catalán en presencia de Ramos y éste le conminó a hacerlo también en andaluz, las relaciones entre ambos han sido tirantes, especialmente por la tensa rivalidad que han mantenido defendiendo los colores de sus respectivos equipos. Sergio Ramos ha sido expulsado en varios clásicos, con Piqué exigiendo al árbitro la tarjeta roja para él. Y ha sido frecuente verlos discutiendo en la disputa de los Madrid-Barcelona en los que siempre han sido protagonistas destacados. En los últimos tiempos, las relaciones estaban más que deterioradas por la afición del defensa culé a provocar al madridismo sacando pecho en cuanto ha tenido ocasión. Ramos estaba harto de la situación y llegó a hablar con Vicente Del Bosque para que actuara como mediador y acabara con esa actitud beligerante del jugador culé. Pero Del Bosque parecía hipnotizado por Piqué y le consentía todas sus travesuras, lo que sirvió para acrecentar más la división en el vestuario de la selección, que curiosamente ha coincidido con los dos últimos años negativos de La Roja. ¿Por culpa de Piqué? Algo habrá tenido que ver. Sin embargo, con la llegada de Julen Lopetegui, la relación entre ambos ha mejorado notablemente. Hubo reunión en la cumbre Lopetegui-Sergio Ramos-Piqué. Allí se sentaron las bases para un cambio radical de actitud del central culé, que desde entonces se ha mantenido calladito. Y eso ha provocado un acercamiento entre los dos centrales, que rivalidades al margen, siempre se han entendido a las mil maravillas en el centro de la zaga de la selección. Todavía no han llegado al nivel de amistad que caracterizó a Casillas y Xavi, pero van por ese camino. Han aprendido a apreciarse y su relación es más que cordial. Así hay que entender las cariñosas palabras que Sergio Ramos le dedicó a Piqué en Albania, cuando estalló la polémica. Piqué se lo agradeció y ha tomado buena nota. Nada será igual entre ellos a partir de ahora. Ya no son enemigos y van camino de convertirse en buenos amigos. Como Casillas y Xavi. 

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