2011-05-05 14:05 Real Madrid Por: Administrador

Sevilla, primera estación para el fin de la temporada



Una derrota o un empate en el estadio Sánchez Pizjuán del Sevilla permitiría centrarse cómodamente al Real Madrid en el próximo curso, que, con el título de Liga prácticamente perdido y alejado de la final de la Liga de Campeones, debe atar algunos cabos sueltos de cara a la siguiente temporada.

Sólo un milagro permitiría soñar a los hombres de José Mourinho con la obtención de un segundo título tras la consecución de la Copa del Rey. Nada es imposible, pero es una quimera que los blancos ganen todos los partidos (Sevilla, Getafe, Villarreal y Almería) y que el Barcelona pierda tres de los suyos (Espanyol, Levante, Deportivo y Málaga).

Por eso, Sevilla puede ser la primera estación que alargue la agonía de la entidad que preside Florentino Pérez. Todo parece estar finiquitado este año y casi es tiempo de reflexión y análisis en la casa blanca.

Los cuatro "clásicos" consecutivos han dejado un sabor de boca estropajoso por el Santiago Bernabéu. Aunque las distancias entre Madrid y Barcelona parecen haberse reducido por el computo global de los enfrentamientos, con una victoria para cada uno y dos empates, el premio moral, el gordo, el de pasar a la final de la Liga de Campeones, lo obtuvo el Barcelona.

Y está un peldaño más arriba que sus rivales después de una temporada marcada por el poder de José Mourinho. A punto de finalizar el presente curso, el técnico portugués sumó muchas polémicas.

Criticó actuaciones arbitrales, provocó tarjetas de sus jugadores de manera teatral, llamó "hipócrita" a un periodista en la sala de prensa, ésta dejó plantado en una ocasión a Aitor Karanka por su ausencia, marginó a Pedro León, insinuó que la Liga de Campeones ganada por Pep Guardiola no era pura, dejó caer que había un complot en la UEFA o criticó a Jorge Valdano en mitad del curso.

Son algunos acontecimientos que ha protagonizado y que muchas veces han evitado que realmente se hablara de fútbol en el mejor club del siglo XX.

Y ahora, a las puertas del final del primer año de la era Mourinho, la maquinaria de los despachos parece ponerse en marcha. Si el alirón barcelonista llega este fin de semana, antes habrá culminado el último frente que le queda abierto al Real Madrid.

La Comisión de Disciplina de la UEFA habrá fallado sobre las polémicas declaraciones de Mourinho tras el partido de ida de la Liga de Campeones y sobre la sanción de Pepe por su expulsión ante el Barcelona.

Entonces, si el Barcelona gana la Liga, el Real Madrid podrá centrarse en confeccionar la plantilla del próximo curso. Tendrá que resolver qué hacer con jugadores como Pedro León (inédito este año) o Sergio Canales (podría ser cedido a otro club); si pagar los 16 millones de euros para quedarse con el cedido Emmanuel Adebayor; si aceptar alguna hipotética oferta millonaria que llegue por Ricardo Kaká o qué hacer con el argentino Fernando Gago.

En el capítulo de altas, no es oficial, pero parece que José Callejón, jugador del Espanyol, ya está atado para la próxima temporada. Suena insistentemente el centrocampista del Borussia Dortmund Nuri Sahin. Y seguramente la terna de nombres aumentará en cuanto el Madrid pierda matemáticamente el último título que aún disputa con amargura.

Todo podrá comenzar después del partido que jugará el sábado ante el Sevilla. En él no estarán los lesionados Fernando Gago y Sami Khedira. Tampoco los sancionados Ángel Di María y Ricardo Carvalho, aunque regresarán Pepe y Sergio Ramos, ausentes en el Camp Nou en la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones.

Mourinho podría alinear un equipo mixto de titulares y suplentes con el que alargar la agonía madridista en la Liga, un título que cuando se le escape definitivamente, salvo milagro, abrirá el camino hacia noticias que lleguen desde los despachos. Antes habrá que parar en Sevilla, primera estación que dictaminará si el domingo comienza extraoficialmente para el Real Madrid la próxima temporada. EFE


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