2013-07-30 14:07 FC Barcelona Por: Administrador

Si Bale vale 150 millones, ¿cuál es el precio de Neymar?



Pedro Riaño

A Florentino Pérez no le falta sentido del humor ni ganas de tomar al prójimo por zoquete. Hace tres meses se propuso robarle al Barcelona a Neymar, pero fracasó en el intento. Y como a Pérez no le gusta la palabra fracaso relacionada con su persona, hizo como el zorro de la fábula: no le gustaban las uvas porque estaban verdes. Y lo explicó: «hubiera modificado el ecosistema del club dada la complejidad económica que suponía dicho fichaje". Y habló de 150 millones. ¡Una barbaridad! Esas cifras no se pueden pagar, decía el timonel del madrismo, el mismo que pagó sin pestañear 96 millones por Cristiano y 68 por Kaká.



Pérez demostró con Neymar ser un mal negociador. Eso es lo que se desprende del reconocimiento de que a él le pedían 150 mientras al Barça se lo dejaban por 57. Algo habría hecho mal Pérez, el empresario modélico bajo sospecha, para que la diferencia de trato fuera tan grande. Lo curioso del caso es que la corte mediática de "mariachis", profesionales de la ovación incondicional a "Tito Floren", le hizo eco y le jaleó propagando por tierra, mar y aire el discurso que a Pérez más le convenía: "no se pueden pagar esas cifras, es una locura".

Apenas dos meses más tarde, lo que era una locura por el jugador que está llamado a suceder a Messi en el futuro como número uno mundial, el jugador que con Brasil demostró en la Copa Confederaciones que no es un crack, sino un catacrack, se convierte en lógico y razonable para Gareth Bale, un buen futbolista que a sus 24 años no ha empatado contra nadie y que jamás ha estado en la lista de los 23 finalistas del Balón de Oro. A esa edad Leo ya tenía tres Balones de Oro, uno de plata y otro de bronce. Si Bale vale 150 millones, ¿cuál es el precio de Neymar? ¿Qué fue del ecosistema que no podía pagar 150 millones por el número dos y sí por el número doce?

El Barça tiene a Messi y el Real Madrid se debe conformar con el hasta ahora número dos. Pero es que el Barça ahora ha fichado al real número dos, que desplazará a Cristiano a la tercera plaza. Y como el podio está copado y los Iniesta y compañía ni saben ni quieren saber de Pérez, no le ha quedado más remedio que buscar entre las sobras lo más aparente. Lo que fuera. No puede ser que el Barça traiga a Neymar y le pase al Madrid la mano por la cara en el campo. Merece una respuesta y, a falta de pan, Pérez sacará pecho y presumirá del fichaje más caro de la historia.  Si no puede ser el más bueno, al menos que sea el más caro. Esa es una de las famosas señas de identidad del Real Madrid según Pérez: el derroche indiscriminado. Y será feliz.



En breve, cuando ya sea tarde, Pérez descubrirá que Bale, un buen jugador, no es Messi, ni Neymar, ni Iniesta. ¿Otro año a 15 puntos y con 150 millones menos? Cuando eso ocurre, a lo mejor la solución vuelve a ser el cambio de entrenador... y a gastarse 200 millones más en otro.

 


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