2012-01-24 15:01 FC Barcelona Por: Administrador

Sienten el aliento del Barça en el cogote y se les dispara el cagómetro



El Bernabéu silba a Mourinho, Sergio Ramos le dice a su entrenador que no tiene ni idea porque nunca ha sido futbolista, Casillas defiende a los suyos, los campeones del mundo, ante los privilegios de los portugueses, el entrenador está más pendiente de descubrir a un chivato que de enderezar el rumbo de la nave, los que entienden de fútbol se indignan con la imagen de un Madrid pequeño, pequeño, pequeño cuando tiene delante a un Barça que se hace grande, grande, grande cuando el rival viste de blanco, el propio entrenador se abre la puerta de salida para marchar al fútbol inglés, Pepe ensucia una vez más la imagen del club en el mundo y le obligan a montar un show disculpatorio en una sesión de vídeo en la que parece un carcelario, Florentino calla y espera que su amado entrenador decida lo que hay que hacer, Valdano sonríe, ríe y se carcajea, Del Bosque sigue mosqueado porque el Madrid se está cargando a Albiol, el heredero de Puyol en la selección, un campeón del mundo ninguneado por una promesa francesa que no tiene nivel ni para jugar en el Castilla, los árbitros amigos tipo Mateu Lahoz tienen que salir al rescate en un momento de tanta debilidad y el Comité de Competición del pérfido Villar pone su granito de arena en la defensa del líder blanco perdonando a Pepe lo que no perdona a otros... Es el paisaje de un club que amenaza ruina, es el retrato de las miserias de un club tan rico que sólo tiene dinero. Es la constatación de que en el Real Madrid mandan los egos y que lo de menos es "la sociedad", como diría el inolvidable Ramón Mendoza.

"¡Que se caiga el avión del Barça!"



Nervios, muchos nervios en el Real Madrid. No iba tan desencaminado Sandro Rosell cuando dijo aquello de que "yo apuesto por un 5-0 ante el Madrid para no perder la costumbre". No se trata de ir repitiendo cinco a ceros a todas horas, pero lo cierto es que el Barça no pierde la costumbre de ganar y machacar al Real Madrid. Y eso es lo que les descentra. El entrenador no da con la tecla, los jugadores empiezan a pensar que no sabe y los aficionados ya no ven más solución para acabar con esta situación que se caiga el avión del Barça.

Para acabarlo de arreglar, no se llevan bien ni entre ellos. La miradita de Cristiano a Xabi Alonso cuando intentaba alejarle del árbitro y ahorrarle la segunda tarjeta de expulsión por sus protestas cargadas de chulería y prepotencia, expresa bien a las claras que ese vestuario no está unido, que hay mal rollo. Normal. Algún día entenderá Florentino Pérez que a base de talonario se pueden comprar los mejores cromos y montar una gran plantilla... para disfrutar con ella en el circo. Pero esto es deporte y hacen falta más cosas. Le iría bien a Florentino tener una charla con Guardiola para descubrir de una vez lo que es el fútbol. Quizá así entendería por qué siempre gana el Barça. Guardiola le explicaría que su vestuario es una piña, que antes que buenos jugadores son buenos amigos, que si Pinto juega en el Bernabéu no es por un capricho suyo, sino para garantizar la armonía del vestuario el resto del año, que quienes tienen que mandar en el vestuario son los jugadores de casa y nunca los extranjeros, que están obligados a adaptarse, que no hay mejor manera de construir un equipo campeón que juntando a chavales que se conocen desde hace 20 años y que han crecido desarrollando la misma idea, el mismo concepto del fútbol, le explicaría por qué se sacó de encima a Eto´o y a Ibrahimovic, que podrían haber convertido el Barça en lo que ahora es el Madrid... En fin, Guardiola le explicaría al presidente Pérez lo mismo que le explicaba Valdano y que no quiso escuchar, porque el acento portugués de Mourinho parece que destila más glamour.

El Barça tiene un pie en la semifinal de Copa, el Barça tiene al Real Madrid acongojado ante la posibilidad de que se cruce en su camino en la Champions League, el Barça, que flojeó en la primera vuelta de la Liga, encara la segunda vuelta a tope y a cinco puntos (los tres del Camp Nou más un empate). No es mucho, especialmente viendo cómo el Madrid se va descomponiendo por la presión de un Barcelona que no cede, que gana y que es la admiración del mundo entero por su juego y sus valores. El cagómetro se ha disparado en el Bernabéu porque notan el aliento del Barça en el cogote y eso tiene que ser muy desagradable.



El culebrón blanco continuará y lo seguiremos explicando aquí.

 

Rosell tenía razón


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