2014-04-10 13:04 FC Barcelona Por: Administrador

Sin el Madrid por medio, reina la deportividad



Joan Tubau

Para el partido de ida el FC Barcelona repartió 80.000 banderitas a sus aficionados, con la senyera catalana, para animar a sus futbolistas. Ayer el Atlético hizo lo mismo con banderas españolas. Respeto absoluto por una parte y por otra. Cada cual tiene sus símbolos y hay que respetarlos.



Nada que ver con el comportamiento del Bernabéu con el Barça cuando está delante -y cuando no-. Ayer, al margen del "¡Que viva España!" que de ningún modo puede ser tomado como un insulto, la afición del Atlético animó a rabiar a los suyos sin caer en la tentación de insultar al rival. Lo mismo que pasó en el partido de ida en el Camp Nou. Eso es deporte. Lo otro es pura intoxicación de quien necesita a los medios para tapar sus miserias desempolvando odios y rencores.

Al término del partido, al margen de la frase irónica de Alves sobre el césped, todos, absolutamente todos los integrantes del FC Barcelona felicitaron a su rival. Fueron mejores y así hay que reconocerlo. Esto es deporte, unas veces se gana y otras se pierde. Aunque para algunos, el Real Madrid, sólo vale la victoria a cualquier precio y cuando llegan las derrotas hay que buscar cualquier excusa para justificarlas y negar la superioridad del adversario.

Al final del partido, el millar de aficionados del Barcelona que lo presenciaron en directo desde el fondo norte se puso en pie para aplaudir al ganador. El gesto fue correspondido con aplausos por la hinchada rojiblanca. Barça y Atlético dieron anoche, una vez más, una lección de civismo que otros no parecen dispuestos a imitar.







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