2013-01-11 00:01 FC Barcelona Por: Administrador

Sin Messi también se pueden hacer "manitas" (5-0)



En el guión ponía que Messi saldría a jugar los últimos 25 minutos, pero la lesión de Sergi Roberto estropeó las planes de Roura y Tito Vilanova, que dejó planificado el partido antes de marchar a Nueva York y ha estado en contacto con su ayudante hasta poco antes de empezar el encuentro. El Barça se toma todos sus partidos muy en serio, incluido éste, y Roura sustituyó a Sergi Roberto por Dos Santos. Un centrocampista por otro. No era el momento de Messi, que tendrá que esperar para ofrecer su cuarto Balón de Oro al Camp Nou y para estrenar sus llamativas botas con los cuatro balones de oro impresos.

El Barça sin Messi también ha convencido. Cierto que delante tenía al Córdoba, un Segunda División, pero se lo ha tomado con seriedad y ha conseguido la manita final con el mismo esfuerzo con el que se han logrado otras manitas en partidos de Primera o de Champions League. Lo importante para el Barça es que ha confirmado que sin Messi sigue teniendo gol, que Villa y Alexis también existen y que pueden aportar el talento ofensivo necesario al lado del astro argentino.



Ambos marcaron dos goles pero por caminos diferentes. Después del tanto inicial de Thiago, Villa puso en pie el Camp Nou con dos golazos antológicos. El primero, en una acción individual culminando una croqueta al estilo Laudrup y colocando el balón por un ángulo que sólo vio él. El segundo, con un trallazo imponente que repelió en un palo para dirigirse al otro y entrar. Villa tenía hambre de gol, tenía rabia acumulada y pudo exteriorizarla con dos goles que le reconcilian consigo mismo y le acercan a esa titularidad que tanto se le resiste.

Lo de Alexis fue otra cosa. Dispuso de ocasiones sobradas para haber hecho un póker o un repóker de goles, pero la suerte le dio la espalda y sólo le permitió marcar en un remate de cabeza y en un rebote. Alexis no tuvo su día, pero quedarán para la estadística sus dos goles que deben servirle para recuperar la confianza en sí mismo y volver a ser ese delantero resolutivo en el que el Barcelona se fijó.

Por lo demás, la máquina engrasada de este Barça respondió a la altura del tono medio de la temporada. Presión y juego al primer toque. El Córdoba fue un digno rival y ahora a esperar al Málaga, el obstáculo que queda pendiente antes del duelo con el Real Madrid en semifinales... si consigue superar al Valencia,.




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