2012-08-30 15:08 FC Barcelona Por: Administrador

Sobre ciclos y hegemonías



Jose Mourinho ha decidido, él, de acuerdo consigo mismo, que lo de del Barça de los últimos años no ha sido hegemonía. Según la nueva normativa por él implantada, para hablar de hegemonía hay que ganar dos Champions seguidas.O lo que es lo mismo, lograr en cuatro años 14 títulos sobre 19 competiciones disputadas no tiene valor. O conquistar en un mismo año los seis torneos en los que se participa es algo así como coser y cantar, aunque sólo el Barça lo haya conseguido a lo largo de la historia.

A Mourinho y a su entorno claquero se les ve el plumero. Ya hablan de cambio de ciclo sencillamente porque el Madrid ganó la última Liga. Eso ya les da derecho a cambiar la historia y destronar al rey del fútbol que ha causado y causa admiración en el mundo entero. Parece mentira que un técnico tan exitoso como Mourinho pueda perder los papeles por ganar un título. El pasado año, el del cambio de ciclo, el Real Madrid se enfrentó tres veces al Barcelona a doble partido. Perdió los tres duelos. Cierto que el Barça no ganó la Liga, pero no la perdió ante el Madrid (3-1 y 1-2), sino en Getafe, Pamplona o Cornellà. El Madrid, en cambio, sí perdió la Copa y la Supercopa ante el Barça anotando menos goles.



Y tampoco este año puede hablarse de cambio de ciclo si el que quiere ser dominante es incapaz de doblegar al dominado. En la Supercopa, 2-3 y 2-1= 4-4. ¿Dónde está el cambio? El Madrid jugó una hora contra diez futbolistas y su respuesta se limitó a esperar atrás agazapados, con el autobús puesto ante Casillas, y a rezar para que el Barça no lograra el empate. Cierto que ganó el Madrid, pero, no se cieguen por la pasión, tres de los cuatro tantos anotados por los blancos fueron autogoles, regalos de la defensa barcelonista. Y ese gran Madrid fue incapaz de marcar un gol más que el Barça en la eliminatoria a pesar de disponer de una hora con superioridad numérica. La verdadera medida de este Real Madrid está en la Liga, a cinco. Lo otro es un espejismo.

Tenía razón Tito Vilanova cuando respondió a Mourinho por lo de la hegemonía: "A los grandes equipos se les recuerda por su juego, no por sus títulos". Y este Barça, gane o pierda, sólo despierta admiración en todo el planeta jugando igual que España, la actual campeona de Europa y del mundo. Es curioso que el Bernabéu silbara al Barça cuando tocaba el balón como España. Debe ser un problema de patriotismo y de falta de sintonía con los héroes españoles.

Está muy verde este Madrid para sentirse heredero de la hegemonía del Barça. Mourinho consigue los títulos en cuentagotas (3 sobre 8 competiciones hasta ahora). No hace falta que gane dos Champions seguidas, basta con que tenga continuidad en sus éxitos y juegue a algo, porque con Pepe despejando a zapatazos ante el Barça todo lo que caía sobre el área no se consigue la admiración del mundo.



El Barça de Tito Vilanova debe hacer autocrítica, especialmente por los fallos defensivos. Pero puede respirar tranquilo, el Madrid en la Supercopa no ha hecho más que aprovecharse de los errores del Barça. Hago mías las palabras de Mourinho en Getafe, cuando dijo que "no ha ganado el Getafe, ha perdido el Madrid". Pues eso. Al Barça no le ganó el Madrid. Perdió por los regalos de Valdés, Mascherano, Piqué y Adriano. Pero, ojo, que eso no será siempre así, aunque algunos hayan decidido que todos los días serán fiesta.


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