2013-10-06 00:10 FC Barcelona Por: Administrador

Teixeira fracasa en su intento de animar la Liga (4-1)



Joan Tubau

Hoy tenía que ser la gran noche de Neymar, la noche de su consagración como futbolista del FC Barcelona, la noche en la que el el barcelonismo ha descubierto que el Barça es un equipo y que es capaz de salir adelante sin la presencia del mejor futbolista de la historia del fútbol. Sin Messi el Barça también sabe golear y Neymar es capaz de asumir las responsabilidades que se le pueden exigir al número dos del mundo. Hoy Neymar se ha echado el equipo a la espalda, se ha dado un palizón físico, ha sorportado las tarascadas de los rivales, dentro y fuera del área, ha dado asistencias, ha marcado y ha deleitado a los aficionados con sus virtuosismos.



4-1, con goles espectaculares y con fútbol de fantasía en muchas fases del encuentro. Todo debería ser felicidad, pero el hombre de negro -Fernando Teixeira de Negro vestía de luto esta noche- se ha encargado de torpedear al espectáculo. "¡Qué malo eres!" le gritaba a coro el Camp Nou. Sin embargo, no todos pensaban igual. ¿Es malo o malvado? ¿Su maldad viene dada por sus escasas aptitudes para dirigir un partido de fútbol o tiene su base en la premeditación y alevosía?

Después de ver el penalti que se le señaló al Real Madrid en Elche después de que Pepe derribara a un rival en el área contraria, los dos penaltis que esta noche se ha comido Fernández Vitienes obligan a pensar mal. Y dan pie a sospechar que algo se esconde detrás de esta tradición que impide a los árbitros pitar penaltis a favor del Barça. Es como una alergia, un resorte que les impide señalar las infracciones que cometen contra el Barcelona dentro del área. Es imposible que Teixeira no viera los penaltis. Es imposible porque fueron evidentes y claros, clarísimos. Si no los ha pitado es porque a nadie le interesa que se repita la liga del pasado año, que el Barça se marche en el mes de octubre y que el campeonato se convierta en un paseo militar. Por eso, cuando el Madrid flojea, ahí están los colegiados dispuestos a echarle una mano para que, aunque de lejos, pueda seguir luchando con el Barça con la Liga. El Madrid debería estar ahora a nueve puntos del Barcelona y sólo gracias a los árbitro puede permitirse el lujo de acudir al Camp Nou a sólo cinco puntos... si no median situaciones extrañas en la próxima semana, que todo es posible.

Lo cierto es que la bronca que ha organizado en el Camp Nou Fernando Teixeira Vitienes ha sido monumental. El barcelonismo ha entendido que había que transmitir al trencilla que, aunque parezca un accidente no se lo cree, y tenía que saber que la gente aquí no es tanta y se da cuenta de lo que pasa.



Pero "el malo" Vitienes no merece tanto protagonismo. Hoy ha sido un gran día del FC Barcelona, del campeón, del líder, que ha afrontado el partido, además de sin Messi, sin Iniesta y sin Busquets. Con Neymar haciendo de Messi, Cesc de Iniesta y Song de Busquets. La sinfonía ha tardado en empezar a funcionar, pero ha ido de menos a más. A los 10 minutos se adelantaba el Valladolid por medio de un gol de Guerra. Pero tres minutos después Alexis, con un trallazo mortal desde fuera del área, enviaba un balón a la escuadra y acababa con la alegría pucelana. ¡Un golazo! Alexis está en estado de gracia y hay que aprovecharlo bien, especialmente de cara al clásico.

El Barça ponía la directa y enfilaba con rabia el camino hacia el marco rival. La presión que en la primera parte no fue especialmente intensa, se hizo asfixiante para los pucelanos en la segunda y a partir de la presión defensiva llegó el 2-1, un gol espectacular, de tiralíneas. La jugada la empezó Neymar enviando a Tello y ésta poniéndose a Xavi para que firmara el tanto que adelantaba al Barça en el marcador. En el 64 llegó el 3-1 en una gran asistencia de Neymar a Alexis. Y en el 70, el 4-1 en otra jugada de tiralíneas, de esas que tanto gustan en la capital que cuando, de temporada en temporada, las firma el Real Madrid, se convierten en pieza de museo. Neymar deja a Xavi, que de tacón envía a Alexis, que se queda sólo ante la portería contraria. En lugar de empalmar un disparo, busca a Neymar y le envía el balón para que sea él quien cierra la cuenta. Otro golazo a la altura de un partido de mucho nivel por parte barcelonista.

El resultado no se ha movido, aunque también en la segunda parte se produjera un claro derribo sobre Neymar. Lo importante es que este Barcelona funciona a las mil maravillas con Messi y también sin él. Neymar no se asusta ante la responsabilidad de tomar las riendas del equipo, lo que quiere decir que con Messi jugando, su fútbol ascendente puede ser mortal de necesidad. Las dependencias son malas. Y el Barça no la tiene hacia Messi. De cara al clásico, resulta esperanzador confirmar la progresión de un Bartra completamente asentado y de un Alexis que está en estado de gracia. El campeón, el líder, prosigue con su paso firme: 8 partidos, 8 victorias. Con autoridad, sin fisuras.

Son los otros los que tienen problemas para seguir la estela del Barça necesitan partidos muy largos, más minutos, para hacer los deberes a última hora. Por lo visto hasta ahora, como ya sucedió el pasado año, el Real Madrid no parece estar a la altura de este Barcelona que en lugar de debilitarse con la marcha de jugadores como Özil, se ve muy reforzado con la presencia de Neymar. Unos celebran la victoria fuera de tiempo en Elche o en el campo del Levante. Otros celebran otras cosas, el espectáculo, por ejemplo.


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