2011-04-03 17:04 FC Barcelona Por: Administrador

Thiago, la pieza inesperada para dejar de pensar en Cesc



El fichaje de Cesc se ha convertido en algunos ámbitos del barcelonismo como una cuestión de estado, mientras que en otros no se tiene tan claro que el regreso del jugador catalán sea imprescindible y, sobre todo, que el Barça deba pagar una cantidad indecente de millones de euros por un futbolista formado en la Masia.

La historia de amor entre el Barça y Cesc es más que sabida, pero entre medio se han cruzado dos elementos distorsionadores: por una parte, el técnico del Arsenal, Arsène Wenger, quien no quiere ni oír hablar de la marcha de una de sus grandes apuestas, y en segundo lugar, el dinero.



El Barcelona ofertó el pasado verano 40 millones de euros, y en la actualidad la junta barcelonista ya ha hablado con claridad que la oferta no la aumentará este verano para traer al excanterano azulgrana.

Un tercer elemento en auge que se podría colar en esta tentativa de repatriar a Cesc podría haber hecho su aparición con toda la intensidad posible anoche, cuando el ya conocido talante y buen fútbol de Thiago Alcántara se puso al servicio de Barça en un momento delicado, por ser el rival de una categoría indiscutible y porque Xavi Hernández estaba sancionado.

Al técnico azulgrana, Josep Guardiola, máximo garante de la cantera del equipo catalán, no le tembló el pulso para darle la alternativa en un partido de máximos. Y el jugador, ni se arrugó ni se amilanó, al contrario, desplegó todo su carácter y talento, como viene haciendo en el equipo filial.



De esta forma, y quizá sin querer, ya que Thiago sustituyó al sancionado Xavi, el Barcelona se ha cubierto las espaldas en un futuro no lejano cuando tendrá que volver a la carga por Cesc, ya que la presión no será tanta dado que en la cantera, aunque ahora ya en el primer equipo, porque el joven es un fijo en los entrenamiento, está el recambio necesario.

Thiago necesitaba una oportunidad como la que le cayó accidentalmente anoche; poder jugar un partido de máxima exigencia y tensión con el primer equipo desde el primer minuto y dar una imagen de que con su apuesta no se alteraba el ritmo del fútbol que aplica el Barça. Así fue, a pesar de que en la forma física mostró alguna laguna cuando debió presionar la salida de algún rival y no llegó.

Pero con el balón en los pies, resultó el chaval descarado del equipo B y cuando era juvenil, que se atreve con lo que le echen y que no se arruga ante un pase complicado o un regate.

El año que viene, Thiago ya cuenta con la promesa del Barcelona de que será un jugador del primer equipo, primera victoria que ha logrado en una carrera en la que en otro nivel está compitiendo con el venerado Cesc Fàbregas.

Aún nadie le ha dado la espalda a Cesc Fàbregas en el Barça, a pesar del exceso que se escuchó en la recepción que se le brindó cuando vino a jugar al Camp Nou con el Arsenal, pero la aparición de Thiago con la vitalidad que expresa el italo-brasileño abre la puerta a que en las negociaciones que se volverán a reactiva en verano para fichar al catalán, el Barça tendrá un as ganador por si la contratación se vuelve a resistir tanto. madrid-barcelona.com/EFE


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