2012-11-13 01:11 Real Madrid Por: Administrador

Tito oculta las carencias del Barça



Una derrota sorprendente contra un rival inferior y un resultado, evidentemente, peor que el empate del Real Madrid contra el Dortmund. Pero rápidamente, sin embargo, enterrado por una maquinaria mediática perfectamente engrasada para seguir tapando los evidentes problemas que tiene el equipo culé esta temporada.

Porque es verdad, querido Pedro, que después de todo el Barça sigue siendo líder de su grupo en Europa y que el Real Madrid es segundo. Como lo es que los blancos no han sabido encontrar la fórmula para neutralizar tácticamente al Borussia Dortmund en su doble enfrentamiento en esta Champions. La cosa es, querido amigo, que ni el Real Madrid ni Mourinho están ocultando sus "malas" verdades, cosa que Tito Vilanova sí que está haciendo.



Si hay algo que ha hecho Mourinho desde que comenzó la temporada es reconocer las cosas. Es una evidencia que el Madrid no está jugando ni logrando resultados con la aplastante facilidad y seguridad con la que lo hacía la campaña pasada. Pero eso es un problema que el técnico asume cuando toca. ¿O acaso no dijo después de las derrotas en Getafe y Sevilla que no se estaba jugando bien? ¿No criticó la actitud de sus jugadores? ¿No expuso que no le gustaba lo que veía? La última de las veces, precisamente, contra el Borussia. Luego, eso sí, podréis echarle a los perros (que lo hacéis) y señalarle como culpable del mal rollo del vestuario, del mal juego del equipo o de que no confía en la cantera, pero no de tapar carencias.

Unas carencias que, os guste o no, sí aparecen en este Barcelona con respecto a su versión de años anteriores. En once partidos de Liga, al Barça de Tito le han metido catorce goles. El Deportivo le metió cuatro en un mismo partido, algo que no se recordaba hace años. Al Real Madrid "de los ocho puntos por debajo" le han marcado el mismo número de goles, ocho. Es el conjunto menos goleado del campeonato y el segundo más goleador, pero de eso nadie saca pecho. Vosotros, sin embargo, habláis continuamente de la diferencia de puntuación aun cuando empieza a ser habitual que os empiecen ganando u os remonten esta temporada. Y no faltan ejemplos en la Champions: 3-2 contra el Spartak de Moscú después de ir perdiendo por 0-1 y 1-2;  Victoria contra el Celtic en casa por la mínima, sobre la bocina y después de empezar de nuevo por detrás y derrota ante el mismo rival cediendo dos goles en las tres oportunidades de las que dispuso en todo el partido.

Este Barça presiona mal, defiende peor y tiene dificultades para encarrilar o matar los partidos. Tito Vilanova tiene que tapar el mal rollo que hay entre dos de sus estrellas, Villa y Messi, que se plasma cada vez que ambos coinciden sobre un terreno de juego y vienen mal dadas y lanza vibraciones poco tranquilizadoras del asunto y, sin embargo, de lo único de lo que se habla es de Mourinho y de la cantera. Es increíble.



Por otro lado, resulta ilustrativo que la caverna exhiba el "buen juego" como justificación de una derrota admisible en Glasgow debido a la mala suerte y a ese porcentaje de partidos que "hay que perder". Se sigue en el convencimiento de que buen juego significa sólo una manera de jugar: La suya. Y de que ganará más el equipo que juegue de una determinada forma: La que practican ellos. ¡Ah! Y, por supuesto, ya que estamos en semana de Selecciones, España sigue siendo el Barça. El pensamiento único también anda intacto.

En lugar de seguir fijándoos en el vecino deberíais reparar lo que tenéis en casa, y desgraciadamente de eso el Real Madrid puede dar fe porque tiene experiencias similares. No hay más que acordarse de la temporada de Queiroz, en la que todo fue sobre ruedas hasta el mes de marzo y después la debacle sacó a la luz todos los problemas endémicos de un equipo que no estaba bien. Este Barça se le parece mucho.


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