2012-07-24 20:07 FC Barcelona Por: Administrador

Tito se estrena con el Barça B de forma convincente



Dejando al margen el golazo de Alves y los detalles de Deulofeu que invitan a pensar en él como un futuro crack mundial, lo más positivo del estreno de Tito Vilanova en Hamburgo ha sido la constatación de que el nuevo Barça se mantiene fiel a su filosofía, a sus señas de identidad, al juego que le ha convertido en el mejor equipo de la historia del fútbol. Vilanova jugó la segunda parte con el Barça B y el equipo no sólo no se descompuso, sino que hizo alarde de un concepto de juego colectivo que entusiasmó a un público alemán que salió del campo más culé que como entró.

Vilanova alineó de salida a Pinto con Alves, Mascherano, Adriano, Alexis y Afellay. Junto a ellos, Bartra, Dos Santos, Sergi Roberto, Espinosa y Deulofeu. Seis del primer equipo y cinco que aspiran a serlo o lo serán esta temporada. Y ha funcionado. El Hamburgo, que jugaba su octavo partido de pretemporada, cedió enseguida el mando del encuentro al Barça esperando el golpe sorpresa en un contrataque, pero la sorpresa se la llevaron los alemanes cuando un medido servicio de Alexis ha servido para que Alves empalmara un cañonazo de los suyos que inauguraría el marcador. Luego llegó el empate alemán en una confusa jugada defensiva barcelonista y la sentencia de Deulofeu aprovechando un rechace del portero alemán a disparo lejano de Afellay.



En la segunda parte Vilanova los ha cambiado a todos y ha acabado jugando con el Barça B, aunque ha tenido que volver a poner en el equipo a Bartra, que ya había sido sustituido, sustituyendo al lesionado Muniesa. Fue la nota negativa del partido, porque llueve sobre mojado en la rodilla del chaval y los gestos de su rostro mientras estaba tendido en el césped hacían temer lo peor.

El Barça ha saldado el compromiso sin Messi y sin los internacionales campeones de Europa, pero ha cumplido el expediente y se ha ganado la bolsa pactada aún sin la presencia del argentino. Y jugando bien, sin perder sus raices. Ha sido el equipo de siempre, controlando el balón, moviéndolo en el centro del campo, mareando al rival y buscando el momento certero para asestar el golpe. El Barça de siempre presionando y quitándole al rival cualquier posibilidad para pensar. El Barça que dejó Guardiola, el Barça que Guardiola fabricó con Tito.

La vida sigue igual. Empieza una nueva temporada, con estreno de entrenador y resultado antiguo, previsible y conocido: victoria del Barça.




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