2012-05-04 19:05 FC Barcelona Por: Administrador

Toda la verdad sobre el nombramiento de Vilanova



A Joan Vehils no le ha pasado desapercibido el tema y así lo ha expresado en su artículo de opinión de hoy en el diario Sport. Algo pasa entre Guardiola y Tito Vilanova. Las cámaras estuvieron ayer muy pendientes de ambos rostros durante el partido Barça-Málaga. Ni un gesto de complicidad, ni una muestra de cariño, ni un comentario íntimo, ni una señal de buen rollo. Fríos y distantes. Así se mostraron el pasado y presente blaugrana y el futuro representados por Guardiola y Vilanova en el banquillo del Camp Nou.

Cuentan quienes conocen bien la situación y la viven desde dentro en primera persona que Guardiola y Vilanova no han llevado bien el cambio de guardia y que su relación se ha resentido de manera irreversible. Ya en Vallecas se les vio poco comunicativos, especialmente por parte de Guardiola, que ha tenido por costumbre consultárselo todo a su hombre de confianza y hasta dedicarle los triunfos cargándole de resonsabilidad en las victorias.



Pero su relación ha cambiado. Hace cinco meses Tito ya sabía que Pep Guardiola no continuaría en el Barça. Y, como otros cinco miembros del staff técnico, comunicó en ese momento a Pep que en cuanto decidiera marchar, él seguiría inmediatiamente el mismo camino y saldría del club con él. Han pasado los meses. Pep ha confirmado su decisión de abandonar el Barcelona y Tito Vilanova se ha desdicho de sus palabras y ha aceptado volar en solitario deshaciéndose de la sombra que Pep siempre ha proyectado sobre su persona.

Andoni Zubizarreta convenció a Tito en cinco minutos. Días más tarde Guardiola descubrió que su sucesor sería Tito Vilanova por boca del mismo Zubizarreta. Y eso Pep no se lo ha perdonado a Tito. Es como enterarse por la prensa. Entiende que desee coger las riendas del primer equipo en solitario, pero no le perdona que haya pasado de irse del Barça con él a no coger el teléfono para darle la noticia de que le iba a sustituir un minuto después de que acabara su conversación con Zubi. Pep hubiera preferido enterarse por su amigo y no por el secretario técnico. Es la mínima respuesta que esperaba Pep de alguien a quien ha encumbrado a lo más alto desde su relación de amistad. Desde entonces la convivencia entre ambos ha sufrido un serio revés. Mantienen la compostura en público, pero sin excesos. Negarán cualquier diferencia y se soportarán con civismo hasta la final de Copa y a partir de entonces cada uno afrontará su nuevo camino sin contar con el otro. Pep cree que ha hecho mucho por Vilanova y que merecía otra respuesta,

Cada vez parece más claro que Guardiola cumplirá su palabra y desaparecerá del Barça... hasta que decida regresar por la puerta grande.




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