2015-07-31 21:07 FC Barcelona Por: Administrador

Toda la verdad sobre el escándalo de las esteladas



Pedro Riaño

Lo que menos le interesa al FC Barcelona en este momento, acosado por diversos flancos judiciales, es iniciar un contencioso con la UEFA por el tema de las esteladas. La multa de 30.000 euros impuesta por la UEFA tiene fácil defensa, así lo han confirmado a Madrid-Barcelona fuentes solventes en la materia. El recurso, sencillamente, está ganado ante cualquier juez. La multa es arbitraria y fuera de lugar, especialmente por el excelente comportamiento de la afición barcelonista en Berlín y por la ausencia en esa cita de incidentes reseñables.



Sin embargo, sabiendo que la ley ampara al Barça, Bartomeu ha frenado su impulso inicial de recurrir. En plena guerra con la FIFA de Blatter por el castigo que pesa sobre el funcionamiento de La Masía, el Barça ha pactado con Michel Platini, presidente de la UEFA, su apoyo a la candidatura que en próximas fechas presentará para suceder a Blatter en la FIFA. El Barça ha apostado por Platini porque éste le ha garantizado poder y capacidad de decisión en la FIFA con la presencia de un miembro del club, presumiblemente Albert Soler, en los puestos de mando del máximo organismo internacional. Y Bartomeu considera que se puede servir mejor a los intereses del FC Barcelona gobernando desde la FIFA que alineándose en la oposición.

Por otra parte, el hecho de que en apenas unos días se celebre la Supercopa de Europa ante el Sevilla en Tblisi (Georgia) da pie a pensar en que otra vez volverán a verse banderas esteladas en la grada. Si ese hecho se produce en pleno conflicto de intereses entre el Barcelona y la UEFA ante el juez, la UEFA podría imponer una nueva sanción ejemplar al club blaugrana, lo que convertiría la situación en un callejón sin salida. El Barça prefiere alcanzar acuerdos por las buenas con el fin de evitar que en el futuro se repitan este tipo de sanciones ante situaciones similares. Recurrir ahora sería acertado de cara a la galería, pero Bartomeu ha preferido aceptar el coste que eso supondrá para su imagen ante una afición que ahora mismo está indignada.

Ell objetivo de Bartomeu no es ganar esta batalla. Prefiere perderla con la intención de ganar la guerra definitiva, es decir, evitar que vuelvan a imponerse este tipo de sanciones pora exhibición pacífica de esteladas, algo que a estas alturas ya resulta ineevitable e imposible de prohibir. No todo el mundo lo entenderá, pero esta es la realidad.




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