2013-11-30 22:11 Real Madrid Por: Administrador

Todo bajo control sin Cristiano (4-0)



Carlo Ancelotti quería dar espectáculo para que el Bernabéu no se acordara que su hombre hoy no podía jugar por lesión y puso sobre el césped un once ultra ofensivo. En la defensa los laterales largos Marcelo y Carvajal, Xabi Alonso con la manija, a su lado Modric y a partir de ahí fantasía y pegada de la mano de Di María, Isco, Benzema y Gareth Bale.

El galés se vistió de Cristiano Ronaldo sin hacer mucho ruido y se marchó a casa con el balón tras anotar un hattrick y dar la sensación que posee almenos una pegada similar a la del portugués. Hasta el minuto 35 no pudo abrir la lata Bale, el Madrid dominaba a placer, chutaba cuando podía pero Mariño y la mala puntería inicial estaban alargando la agonía del Valladolid. Finalmente una combinación entre Marcelo y Di María en banda izquierda proporcionaría un centro franco para el argentino, sin embargo, el “fideo” decidió mirar puerta en busca de su gloria y se encontró con el meta rival que despejó como pudo y ahí apareció Gareth Bale para anotar el primero, de cabeza como un buen cazagoles.



Un minuto más tarde el galés se vestía de asistente y ponía un centro extraordinario desde la banda derecha para que Benzema, también de cabeza, rematara solo a la espalda de la zaga vallisoletana. 2-0 en un momento y el partido ya estaba sentenciado, el guion continuaba siendo el mismo y el Valladolid no tenía armas para cambiar de plan ante las bajas de sus dos mejores hombres, Óscar y Ebert.

La segunda mitad fue el mismo monólogo, un monólogo titulado para los rivales “90 minuti en el Bernabéu sono molto largo” y al cuarto de hora de la reanudación aparecía Marcelo en el área y llegado a la línea centró donde hace daño y la defensa solo pudo despejar, entonces apareció de nuevo el galés invisible para aprovechar el rechazo y firmar su segundo gol.

Ancelotti sacaba a la jauría de jóvenes al campo, Jesé y Morata ocupaban los puestos de Benzema y Di María, ambos con un partidazo a sus espaldas, y el cuarto se olía. El Valladolid buscaba las contras mediante la velocidad de Bergdych pero no hacia ni cosquillas a la defensa blanca que estuvo muy segura toda la tarde. Y llegado al último minuto apareció una contra de esas que tanto gustan en el Bernabéu y Marcelo volvió a llegar a la línea de fondo con el balón. El brasileño, con tiempo, levantó la cabeza y le dio un pase de la muerte a Bale para que recogiera el balón de nuevo de las mallas y se fuera a casa con un hat trick y una ovación del campo que ya le adora.




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