2014-03-24 15:03 FC Barcelona Por: Administrador

¡Toma, toma, toma y toma! El Barça convierte a la BBC en Radio Macuto (3-4)



Joan Tubau

¡Apoteósico! El Barça no sólo sale vivo del Bernabéu sino que deja al Real Madrid en evidencia y tocado para lo que resta de competición. La famosa BBC se ha quedado en la B de Benzema y poco más. Bale ha dado pena y Cristiano ni ha existido, Una vez más se ha arrugado ante el Barcelona y sólo ha sido capaz de marcar gracias a un penalti que ha simulado él y que además se ha producido fuera del área



Sin embargo, Messi, que ha marcado dos goles de penalti, se va del Bernabéu con un hat trick, conduciendo a su equipo a la victoria con tres goles y una asistencia de oro y demostrando al mundo -400 millones de personas- que aquí no hay más balon de oro que él. Un Messi inmenso ha ensombrecido a Cristiano Ronaldo y ha dinamitado al Real Madrid. Ni los malos modos de Pepe, ni de Xabi Alonso ni del propio Cristiano Ronaldo, más empeñado en hacer daño que en jugar en los últimos minutos de partido, han podido con un Barcelona serio, que sabía lo que se jugaba y que no ha vuelto la cara en ningún momento.

El Barça sorprendió al Real Madrid con un golazo de Iniesta en el minuto 6 aprovechando una asistencia de oro de Messi, que le dejó solo ante Diego López para que fusilara el gol con un trallazo que fue al travesaño y luego cayó dentro de la meta blanca. El Barça daba así el primer zarpazo. Y el Madrid, sin estar a la altura de su rival, sin apenas hacer méritos, supo aprovechar dos fallos defensivos de una zaga blaugrana que empieza a dar motivos de preocupación para darle la vuelta al marcador. La misma jugada, repetida. Centro de Di María y remate de Benzema solo. En el primero, Piqué y Mascherano colaboraron con Valdés, que tampoco estuvo acertado al no despejar con la suficiente fuerza el balón. Y el segundo, tres minutos después. Igual. Benzema, solo, aprovecha un pase de Di María y fusila el 2-1 que aún pudo ser 3-1 porque la jugada volvió a repetirse con posterioridad.

Afortunadamente, apareció Messi antes del descanso para aprovechar un tuya/ mía con Neymar -¡Olé Neymar!- para poner la igualada en el marcador cuando el Bernabéu ya empezaba a festejar la Liga y a insultar al Barça, al que ya veía tocado y hundido.



El Barcelona salió más sólido del vestuario tras el descanso, dominando la situación y sin permitir que el Madrid se acercara con peligro. pero cuando más consistente se veía el juego del Barcelona, cuando estábamos más cerca del 2-3 que del 3-2 llegó la jaimitada que ya nos temíamos de Undiano Mallenco inventándose un penalti de una simulación indigna de Cristiano Ronaldo, un Balón de Oro vergonzoso que vive del engaño, del teatro y del cuento. No sólo no hubo falta de Alves sino que, en caso de habese producido, habria sido fuera del área. Pero Undiano, el mejor amigo del Real Madrid, es así. Penalti y gol. El Madrid se ponía por delante sin merecerlo.

Pero el Barça, lejos de hundirse, se picó en su amor propio, sacó la casta y el orgullo, los jugadores se arremangaron, sabían que se estaban jugando la Liga y salieron a comerse al Madrid. El 3-2 llegó en el minuto 54. Es decir, el Barça tenía por delante más de media hora para arreglarlo. Y, por supuesto que lo arregló. Ocho minutos después llegaba el 3-3 por un penalti de Ramos a Neymar que Mallenco no se atrevió a ignorar. Posiblemente, si no se le llega a ir la mano con el penalti contra el Barcelona, a lo mejor se hubiera comido éste, pero Ramos desestabiliza claramente a Neymar en el área y no le queda más remedio que pitar penalti y enseñarle la tarjeta roja al central blanco, un especialista en tarjetas rojas ante el Barça y ante cualquier equipo.

Messi, que no se pone nervioso nunca, y menos en el Bernabéu, un campo al que le tiene ganas y en el que hoy quería tapar muchas bocas, ni se inmutó ante Diego López y le coló como una exhalación el 3-3. Ancelotti se asustó, vio que se le iba la Liga y quitó a Benzema para dar entrada a Varane con el fin de defender el empate.  Martino, por su parte, puso en el campo a Pedro y Alexis sustituyendo a Neymar y Cesc. El Barça estaba volcado en busca del triunfo final. Y el "amigo" Xabi Alonso se encargó de ponérselo en bandeja con la colaboración de Carvajal. Corría el minuto 83, el partido quemaba sus últimos cartuchos, cuando Iniesta, hoy inmenso, se colaba en el área y entre Carvajal y Alonso le hacían un auténtico emparedado. Carvajal le carga con un brazo y Xabi Alonso le pisa un pie y con el otro le derriba. Este hombre está tan desquiciado cuando tiene al Barça delante que pareció no ser consciente de que con su acción le estaba sirviendo en bandeja el triunfo al rival. Y aún tuvo el valor de protestar, amenazando e intimidando al árbitro. Xabi Alonso tiene un problema con el Barça, un problema que precisa de un especialista, porque no es normal su comportamiento cuando tiene ante sus narices el color blaugrana.

Y, claro, Messi aprovechó el favor de Xabi Alonso para clavar el 3-4, redondear su noche con un hat trick y una asistencia, dejando en pañales ante el mundo entero -400 millones de espectadores han visto el partido- a un Cristiano Ronaldo que confiirmó ser el Balón de Hojalata. Cero en fútbol y un 10 en teatro y malos modos. Esta vedette portuguesa no sabe perder, y de la misma manera que le expulsaron en la final de Copa porque el Atlético le quitó el juguete del título y cogió una rabieta, hoy la ha pagado con Mascherano, al que le ha clavado el codo en el cuello. Pero era igual, ya podían zurrar lo que quisieran. Otra victoria en el Bernabéu. El ciclo continúa y la frustración blanca también. Está claro que este Barça les pone nerviosos y saca a relucir su complejo de inferioridad evidente año tras año.

3-4 que pudo ser un 3-5 si un disparo de Alves llega a entrar en los últimos compases. El campeón pasó por Madrid y convirtió a la BBC en Radio Macuto. Menos lobos y a entrenar mucho, que este Madrid tan maravilloso necesita mejorar mucho ante un Barça que, decían en la capital, está acabado.

 

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