2014-01-13 14:01 FC Barcelona Por: Administrador

Última votación del Balón de Oro: Gareth Bale, 0 points



Joan Tubau

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Gareth Bale no es una mona, pero le están poniendo en Madrid muchos trajes que no le sientan bien. Desde luego, está a años luz de Neymar y muy lejos del tratamiento de crack que acompaña a jugadores como Messi, Iniesta, Xavi o Cristiano Ronaldo.



Hasta ahora, a punto de cumplir los 24 años, no ha ganado nada. Ni en Inglaterra ni en Europa. Apenas unas pocas distinciones individuales como jugador joven o como integrante de algún equipo ideal. En el último Balón de Oro no entró ni entre los 23 finalistas, y jugadores más jóvenes que él, como Neymar, obtuvieron mayor reconocimiento que él. Sorprende que el Real Madrid haya pagado por él 101 millones de euros -una barbaridad- mientras el Tottenham le pide 90. A fin de cuentas, no es más que una promesa, como Jesé o Morata, que podrían ocupar una plaza en el once titular blanco a coste cero.

Sucede que Florentino Pérez se quedó con las ganas de fichar a Neymar. Pujó por él hasta el final y ofreció más dinero que nadie. Pero Neymar eligió al Barça. Y ahora hay que contrarrestar el efecto mediático que ha producido el rechazo de la estrella brasileña al Real Madrid con la incorporación de otro crack. El problema es que Bale no es un crack. Sólo un futbolista con una excelente proyección, como tantos otros, al que curiosamente sólo pretende el Real Madrid. ¿Por qué será que ningún grande de Europa se ha interesado por él?

Un futbolista que no está entre los 23 mejores del mundo -los finalistas del Balón de Oro- no puede ser considerado un crack. Y mucho menos pagar 101 millones por él, bastante más de lo que le ha costado al Barça un jugador contrastado y más joven, como Neymar. Bale es un buen jugador, pero esperan de él lo que no puede dar. Como sucedió con Robinho, con Robben, con Modric, con Kaká... La historia de siempre en el Real Madrid.



La situación recuerda a la que se produjo hace unos años a la inversa. El Real Madrid fichó a Zidane y el Barça de Gaspart a Saviola vendiéndolo como si estuviera al mismo nivel que el francés. Ahora sucede lo mismo, pero al revés.


Deja tu Comentario