2011-11-29 10:11 FC Barcelona Por: Administrador

Un año después de la manita, la vida sigue igual



 

Precisamente hoy se cumple un año de la antológica paliza que le propinó el Barça al Real Madrid en el Camp Nou, tanto por lo que al resultado se refiere como al buen juego. En la retina de muchos quedará ese implacable 5-0 que se podía leer en el luminoso al término de los 90 minutos, con el escudo del conjunto catalán rebozado en la gloria y con la estampa del club madridista con un rosco que evidenció la desesperante inferioridad respecto a los de Guardiola.



De este modo, el 29 de noviembre del 2010 (recordemos, un lunes) se jugaba la decimotercera jornada de la liga. Por aquel entonces los de José Mourinho lideraban la tabla con un punto más que los azulgrana. Ambos venían de golear en la jornada anterior, y aunque los blancos habían superado por 5 goles a 1 al Athletic de Bilbao, la euforia y la moral era muy superior en Can Barça, sobre todo después de haberle endosado ocho tantos al Almería. Y desde el primer minuto quedó claro quién iba a mandar en el juego y quién iba a ganar.

Xavi fue el encargado de abrir el marcador en el minuto 10. Recibió un pase de Iniesta y se plantó sólo ante Casillas ante el asombro de la defensa visitante, que impotente ante la magia del manchego pidió desesperadamente fuera de juego. No lo era, y Xavi picó sutilmente el balón por encima del meta de Móstoles para poner el 1-0 en el marcador. Olía ya entonces a noche gloriosa. Y apenas se necesitaron ocho minutos más para corroborarlo, puesto que Pedro envió al fondo de las mallas un balón mal despejado por Casillas a centro de Villa. El canterano azulgrana sólo tuvo que empujar el balón para desatar la euforia en la grada.

El recital de juego era espectacular, pero lo mejor estaba aún por verse. Tras un primer tiempo de escándalo, Villa se vistió de héroe para fusilar hasta en dos ocasiones a un guardameta incrédulo, asombrado por la ineficacia de su retaguardia a la que tantos balones interiores le colaban.



Fue Messi el que en el minuto 55 asistiría al ‘Guaje’ para que marcara con un disparo cruzado y el que dos minutos después volvería a inventarse una asistencia milimetrada a los pies del asturiano, que en el mano a mano con el arquero no se arrugó y adentró en la portería el balón. Con el partido más que sentenciado, Jeffren pondría la guinda del pastel y el cierre de la fiesta con un disparo picado tras un centro de Bojan.

Sin duda, uno de los momentos más históricos de la historia del Barça y del Camp Nou, un estadio cuya afición quiso condenar el complejo de superioridad con la que llegó José Mourinho a la ciudad condal tras haber superado con el Inter las semifinales de la temporada anterior. “Sal del banquillo, Mourinho, sal del banquillo”, le vitoreaban todos y cada uno de los aficionados presentes en esa mágica noche que pasará a la historia por el repaso en toda regla que el conjunto barcelonista le dio a un Madrid sumiso y falto de ideas.

Y si algunos piensan que los blancos llegan ahora más crecidos al clásico por encadenar una buena racha de resultados, se olvidan de que el Barça de Guardiola es infalible en el Santiago Bernabéu. Y también se olvidan de que en la pasada campaña, pese a dejar escapar la Copa del Rey, el Barça pasó por encima a los ‘pálidos’ en el resto de competiciones para alzarse campeón, concretamente en la liga, la Champions League e incluso la Supercopa de España. 

 


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