2013-02-26 08:02 FC Barcelona Por: Administrador

Un canto a la deportividad: "¡A por él! ¡Que no pase!"



El dibujo táctico de Jose Mourinho para el partido de hoy es bien sencillo: !¡A por Messi!". El técnico blanco sabe que desactivando a Messi tiene mucho ganado. Es lo único que le preocupa, que el que le quita Balones de Oro a su protegido no le pueda hacer hoy un siete al Madrid.

El Madrid esta noche jugará como siempre, a la pegada en el más amplio sentido de la palabra. A intentar sacar el máximo rendimiento a los dos o tres oportunidades que se le plantearán y a hacerse fuertes en el campo imponiendo su calidad física sobre la calidad técnica innegable que poseen los jugadores del Barcelona.



El objetivo es intimidar en las primeras acciones, para marcar el territorio. Y protestar cada falta que se pite contra el Real Madrid con los brazos en alto y de manera tumultuosa, que quede claro que el árbitro perjudica al Real Madrid. Y que quede claro también que cada zurriagazo que propinen los jugadores blancos será respondido con teatro por parte de los jugadores del Barcelona. Nunca hasta ahora había ocurrido esto en el fútbol español: está más penado recibir una agresión que propinarla. También está previsto exigir al árbitro la expulsión del rival a la más mínima entrada que reciba un jugador blanco. Y si hay que recurrir a las tanganas, se recurre.

El País, en su edición de hoy, denuncia que en el partido de ida "Mourinho dio instrucciones en tres niveles: por un lado, las cuestiones tácticas; por otro, la presión coordinada al árbitro para condicionarle, y las artimañas oportunas para distraer a los rivales. De los once titulares solo tres cumplieron a rajatabla con todo lo mandado: Essien, Arbeloa y Xabi Alonso". Fueron los tres que más zurraron. El mejor, Xabi Alonso, que fue el que más protestó al árbitro, el que más provocó y el que más atizó.

Prosigue El País: "el mánager ordenó a sus jugadores una misión especial: desquiciar a Messi y Alves para sacarlos del partido. De entre los titulares, ni Carvalho, ni Khedira, ni Varane accedieron. Mucho menos los atacantes, Cristiano, Özil, Benzema y Callejón. Desde hace tiempo, en la plantilla existe un creciente malestar ante las peticiones que fomentan conductas agresivas. Con los capitanes, Casillas y Ramos al frente, hay un grupo numeroso que considera que toda esta farfolla solo sirve para dispersar al equipo de su objetivo, competir mal y arruinar las relaciones entre compañeros de selección. Algunos jugadores le han dicho al mánager que no harán lo que pide. Por eso en el vestuario llamó la atención la dedicación que pusieron Xabi y Arbeloa en perseguir a Messi, menospreciándole de palabra, tocándole la cara y pegándole cuando la jugada iba por otro lado. Lograron su cometido, Messi apenas intervino y tras el duelo tuvo un incidente con Arbeloa en el aparcamiento, al que insultó"



El País justifica la actitud antideportiva de Arbeloa cumpliendo órdenes en el agradecimiento que le tiene a Mourinho porque gracias a él es titular en el Real Madrid y gracias a él el club no ha fichado a otro lateral derecho. Le debe obedecienda absoluta.

Atentos esta noche a Xabi Alonso, Arbeloa y Pepe. Atentos a sus protestas, atentos a sus entradas y atentos a sus provocaciones. Cumplen órdenes del maestro de la deportividad.


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