2014-05-04 21:05 Real Madrid Por: Administrador

Un golazo de Cristiano en el 92 mantiene vivo el sueño del triplete (2-2)



Carlos Muñiz

La resaca del éxito le ha pasado factura hoy al Real Madrid. Los triunfos sonados en la final de Copa ante el Barcelona y en Múnich, ante el "temible" Bayern, han dejado a los jugadores blancos flotando en la gloria y ante el Valencia han descubierto en la que no se puede vivir de recuerdos y hay que refrendar en todos los partidos la enorme calidad física y técnica que atesora este equipo.



El Real Madrid ha saltado al césped muy confiado por los resultados del Barcelona y del Atlético. Ha salido convencido de que el gol acabaría llegando y ha mostrado poca fe en buscarlo. Aunque en los diez primeros minutos Cristiano, Ramos y Benzema tuvieron tres oportunidades clarísimas de desnivelar el marcador. El Valencia había salido asustado y el Madrid imponía su juego de contragolpe con mucha comodidad.

Sin embargo, en el minuto 15 el Valencia dio el primer aviso a través de un cabezazo de Dani Parejo al travesaño después de que Diego López desviara el balón con la punta de los dedos. Esta jugada ha dado alas al Valencia, que ha empezado a creérselo, mientras que ha servido para replegar a un Real Madrid, que ha visto que podía verse sorprendido. Aún así, el Madrid ha insistido con Cristiano Ronaldo, que ha tenido el gol en sus botas en dos ocasiones, pero Diego Alves, muy inspirado, se ha encargado de evitar el gol.

Y en el minuto 43 ha llegado el tanto ché por medio de un cabezazo de Matthieu rematando un corner. Diego López no ha estado afortunado, pues debió salir con decisión a por el balón, y Varane tampoco ha estado eficaz permitiendo que Matthieu le ganara  la posición en el área pequeña madridista.



El 0-1 ha sembrado el pánico en la grada del Bernabéu en una jornada en la que todo se había puesto de cara al Madrid. Ganando todos los partidos, el Madrid era campeón si el Atlético no ganaba en el Camp Nou. Sin embargo, todo se ha complicado de manera absurda.

Ancelotti les ha leído a sus jugadores la cartilla en el descanso y ha dejado en la caseta a Illarra para poner en su lugar a Di María, que, como se preveía, ha revolucionado el partido. De hecho, en los primeros compases de la primera parte, una jugada del argentino ha concluido con un balón colgado en el área que un defensor del Valencia ha desviado con la mano. Di María ha reclamado el penalti y se ha llevado la tarjeta amarilla.

Isco tuvo el gol en sus botas en el minuto 53 y Diego Alves, inmenso toda la noche, evitó el tanto del empate a Cristiano Ronaldo poco después. El Madrid no encontraba la llave para abrir la portería "ché", pero llegaba. Y tanto fue el cántaro a la fuente que una asistencia de cabeza de Cristiano Ronaldo a Sergio Ramos fue cabeceada por éste para enviar el balón al fondo de la red. Providencial una vez más Sergio Ramos.

Era el minuto 59 y parecía que el partido se ponía de cara para el Real Madrid con media hora por delante para acabar de rematar la faena. Sin embargo, cinco minutos después, en el 64, llegó el mazazo para el Real Madrid con el gol de Dani Parejo aprovechando un despiste defensivo blanco.

Ancelotti, desesperado, ha dado entrada a Casemirlo por Isco en el minuto 70 y en el 83 Morata ha sustituido a un desafortunado Benzema. Las ocasiones llegaban. Ese no era el problema. Pero no entraban. Cirstiano lo probaba una y otra vez, pero Diego Alves respondía con acierto a todos sus intentos. El Madrid tenía problemas para ejercer de dominador renunciando a su táctica preferida del contragolpe. Todo parecía perdido. Se cumplió el tiempo reglamentario y no había manera de neutralizar la ventaja del Valencia, pero ahí apareció el que tenía que aparecer, el hombre encargado de tirar de este equipo en los momentos difíciles, el Balón de Oro blanco. Y en el minuto 92 Cristiano Ronaldo se inventó un remate del escorpión para despistar a Alves y batirle. Era el minuto 92. El Bernabéu rugía. No era para menos. La derrota dejaba la suerte del Real Madrid en manos del Atlético y del Barcelona. Ahora el Madrid depende sólo de un pinchazo del Atlético, eso siempre y cuando gane todos sus partidos. De cualquier forma, si el tropiezo del Atlético debe producirse en el Camp Nou, existen indicios más que evidentes de que va a ser que al Real Madrid no le toca ser campeón de Liga este año.

Al tiempo.


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