2011-04-17 00:04 FC Barcelona Por: Administrador

Un punto, una exhibición y una Liga



La primera parte la empezaron los dos equipos especulando. Ambos  se repartieron la posesión en este primer tramo. Parecíaque se estusiaban antes de los cuatro clásicos que tienen  por delante.

Pero el estudi del rival duró poco. El Barça empezó a tocar como quiso y el Real Madrid sólo podía esperar. Pero lo que esperó fue el contraataque, algo que hzo ya hasta el final del partido. Primero llegó una de Cristiano Roanldo que envió el balón por encima del larguero.



A esta respondió Leo Messi, que se quedó solo delante de Casillas e intentó sorprenderlo por alto, pero el portero blanco esta ya se la sabía yle adivinó la intención.

Más tarde llegó la más clara del Madrid, cuándo Ronaldo remató de cabeza sobre la línea de gol pero apareció providencial Adriano que sacó bajo palos.

Así se llegó al final del primer tiempo, con oportunidades repartidas, dominio del Barça y un empate a cero goles en el marcador.

En la segunda todo cambió. Cada equipo s puo su traje: el Barça el traje de gala y el Real Madrid el de cobarde. Se encerraron los blancos atrás, practicando lo que serán todos los partidos ante el Barça a partir de ahora. Pero no le sirvió al Madrid cuando Villa recibió un balón en el área, fue derribado por Albiol u e colgiado señaló penalty. Albiol se fue a la calle, lo que le hará perderse la final de Copa del Rey, y Messi no perdonó a Iker Casillas.



A partir de ese momento fue un monólogo puro del Barça. Tiqui-taca y clase por doquier mientras Cristiano dejaba de correr y se paseaba cabizbajo por el terreno de juego. Entocnes Mourinho movió el banquillo y sacó casi todo lo que tenía. Entró Özil, qu despejó la mente del MAdrid en ataque, y entró también Adebayor, que ledio espacios en ataque a los de "Mou".

Y fue así como finalmente Marcelo consiguió meterse en el área y arañó un penalty claramente inexsistente que el colegiado se comió con la boca bien abierta. Ahora sí apareció Cristiano, para lo fácil, para que no se diga que no estuvo ante el Barça (que como siempre una vez más se borró cuando las cosas no le salieron) y envió el balón al fondo de la red.
Desde ese momento el partido se rompió y se suvcedieron las oportunidades en ambas áreas. Las del Barça más claras, pero las del Real MAdrid con el mismo peligro.

Así se llegó al final del primer clásico, con un repartido empate, que da alas a los de MOurinho, pero que al Barça le mantiene igual, aunque ya acariciando el primer título de la temporada.







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