2014-12-20 18:12 FC Barcelona Por: Administrador

Una manita al Córdoba como regalo de Navidad (5-0)



Joan Tubau

El Barça despide el año con una manita, pero dejando muchas dudas. Ha goleado al Córdoba porque es lo menos que se puede esperar cuando se enfrentan dos equipos de un nivel tan desigual, pero este Barça de Luis Enrique tiene una asignatura pendiente: la falta de intensidad. Ha vuelto a jugar andando ante un Camp Nou que no le ha perdonado el desliz de Getafe y ha dejado el aforo a medio llenar. 



Quizá el tempranero gol de Pedro (minuto 2) ha relajado los ánimos ante lo que parecía un partido resuelto sin necesidad de jugarlo. Ese gol confirma a Pedro en un estado de gracia que necesitaba el Barcelona. Hacía tiempo que el delantero canario no veía puerta con tanta facilidad. Ya lleva tres partidos seguidos anotando. El gol ha permitido al Barça tomarse las cosas con calma esperando que el Córdoba abriese sus líneas en busca del empate. Pero no lo ha hecho. Y el partido se ha convertido en una insulsa exhibición de pases en el centro del campo, sin intensidad, sin profundidad y sin ganas de correr. El Barça jugaba andando, su juego era muy previsible y el Córdoba se ha limitado a defendderse con orden hasta el descanso.

Luis Enrique no ha querido arriesgar con Neymar y le ha dejado en el banquillo. Y le ha dado la titularidad a Montoya para que le demostrara que merece estar en el once inicial. Pero ni fu ni fa. El canterano ha cumplido, pero sin excesos. No ha aportado ese plus de calidad que se espera de quien quiere irse porque no juega.  Y ya en la segunda mitad ha llegado el gol de Luis Suárez, que se estrenaba por fin en la Liga, aprovechando una excelente asistencia de Pedro. El partido quedaba visto para sentencia. Y luego llegó el gol de Piqué, en un espléndido cabezado a centro de Xavi. Y los dos goles finales de un Messi que hoy ha jugado más alejado de la portería contraria que nunca.

El 5-0 es un consuelo, lo mejor del partido. Pero las dudas siguen sobrevolando a este equipo al que le falta chispa. Hoy no estaba Neymar, pero eso no es excusa. Messi no desborda ya como antes y la fantasía de Iniesta rara vez se materializa en algo positivo. Luis Enrique lo ha sustituido por Rafinha y a Rakitic, que conectó un trallazo en el poste,  por Xavi y los goles han llegado uno detrás de otro.  Este equipo tiene mucho margen de mejora, pero a estas alturas de la temporada debería estar más trabajado. El hecho de que Luis Enrique no haya dado con un once ideal y no haya repetido una sola alineación a lo largo de la temporada da una idea de que falta mucho trabajo por hacer.



Pero bien está lo que bien acaba. El 5-0 le alegrará las fiestas al barcelonismo, pero no despeja todas las dudas que genera este equipo entre los suyos.


Deja tu Comentario