2011-11-26 20:11 FC Barcelona Por: Administrador

Vergonzoso y parcial arbitraje en el Bernabéu



Y seguro que a Mourinho no le dará vergüenza ganar así. Cuando es él el beneficiado no sabe lo que es la vergüenza. Se había adelantadp el Atlético en el marcador contra pronóstico sembrando el desconcierto en las filas de un Madrid nervioso y sin ideas. Una jugada del Atlético acaba con falta dentro del área que el "amigo" Mateu Lahoz casualmente no ve. A continuación, penalty contra el Atlético y expulsión del portero rojiblanco. Lo que tuvo que ser un 0-2 con penalty en el área blanca se transformó en 1-1 con penalty en el área colchonera.

Así se escribe la historia del Real Madrid de Mourinho. De penalty en penalty y tiro porque me toca. De expulsión en expulsión y ahora me toca a mí. Tan patética está siendo la actuación de Mateu Lahoz que ha enseñado tarjeta amarilla a Diego, el mejor jugador rojiblanco, por acudir a poner paz a una tangana (qué raro, una tangana con el Real Madrid por medio) que había iniciado Di María. Éste, campéon del mundo indiscutible en el arte dramático dentro de un terreno de juego, se dejó caer para que el "amigo" Mateu Lahoz picara y le enseñara la amarilla. A Manzano no le quedó más remedio que sustituir al brasileño tras el penalty y la expulsión de su portero. Mateu Lahoz cambió el partido, que de eso debía tratarse.



El colmo de los despropósitos ha llegado cuando Mateu Lahoz ha enseñado una tarjeta amarilla a un jugador del Atlético porque así se lo ha exigido Mourinho con gestos ostentosos. Por supuesto, ni Mourinho ha visto la cartulina por sus protestas, ni Özil por vacilarle en la cara. Las tarjetas las reservaba el "amigo" Lahoz para los jugadores del Atlético de Madrid. Por eso Cristiano Ronaldo, que se ha pasado toda la primera parte haciendo teatro esperando que el árbitro picara, no ha recibido ni una miserable advertencia de que debía comportarse como un deportista.

Estaba escrito que el Madrid tenía que ganar sí o sí. Y así será. Mateu Lahoz ha colaborado poniendo su granito de arena. El Madrid nunca camino solo. Camina en compañía del árbitro, y mucho más si el árbitro es el "amigo" Mateu Lahoz. Luego llegaría el segundo y el tercero del Madrid. Pero eso ya no era un partido. El partido de verdad se acabó en el minuto 20 con 0-1 en el marcador y once contra once. Lo que vino después fue una charlotada: 12 contra 10. Y luego 12 contra 9, porque hubo otro penalty y otra expulsión. Y Cristiano Ronaldo, gracias a los favores de los árbitros amigos, ahí sigue, sumando goles. Ya lleva 16. Y 6 de penalty. Así da gusto. Así cualquiera puede ser pichichi y Balón de Oro. Qué fácil es alcanzar cifras goleadoras galácticas cuando los árbitros se muestran tan predispuestos a ayudarte con penaltis.

 




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