2012-12-14 11:12 Real Madrid Por: Administrador

Villa decidirá irse del Barça por culpa de Messi



Que Messi y Villa se llevan mal es un asunto difícil de corroborar. Ninguno de los dos ha dicho nunca nada malsonante del otro públicamente y tampoco nadie en el club ha querido echar leña al fuego. Cada vez que los medios, incluso los cercanos a la caverna recalcitrante, se han interesado por el asunto, la respuesta personal de los protagonistas e institucional del club y el cuerpo técnico ha sido siempre la misma. Cero problemas.

Pero la cosa es que Villa no juega, y eso es un hecho que todo el mundo ve cada domingo. No hay maneras de taparlo, y Tito Vilanova ya ha dejado claras sus preferencias: "A veces, Villa no cabe en el equipo". No se trata de criticar al técnico, que tiene total libertad para elegir a quien más crea conveniente en sus alineaciones. Pero que Villa sea suplente asiduo no es normal. Es raro, ilógico. Hablamos de un campeón de Europa y del Mundo, y no un de un campeón cualquiera.



Villa es el máximo goleador de la Selección española y, cuando fichó por el Barça estaba considerado uno de los mejores delanteros del mundo. Media Europa se habría pegado por él. Ser el delantero titular y el hombre gol de la mejor Selección del Mundo y una de las mejores de la historia parece argumento suficiente para ser titular en el Barça, o al menos, contar algo más. ¿No?.

Pues parece que no.

Y todas las miradas, dice 'EcoDiario', apuntan a Leo. Messi, tal y como destaca el diario, ya se quejó el año pasado cuando Guardiola alineó a Isaac Cuenca y a Tello en las semifinales de la Champions League contra el Chelsea, tocando remontar. Dos extremos. Una apuesta que no salió bien. Al argentino lo que le gusta es que le rodeen de escuderos, dícese "bajitos". Por eso, Vilanova, que comenzó la temporada haciendo del Barça un equipo más vertical, ha vuelto a la versión "tocona" con Xavi, Busquets, Iniesta, Cesc (ahora lesionado) y Thiago. Sacrifica a un delantero para colocar a Messi, generalmente con Pedro como único socio de ataque puro. 



Pedro es un extremo. Es más generoso que Villa. No porque el asturiano sea egoísta, sino porque es delantero y siempre tiene el gol entre ceja y ceja. Lo mismo que Messi. Está claro que ese choque de ambiciones goleadoras pesa, y su concurso conjunto en los partidos tiene el problema de que los dos no casan. Y claro, ante la duda, Messi antes que nadie.

Así pues, Villa se marchará de Barcelona con una Champions bajo el brazo y algunas Ligas. Sin embargo, seguramente no imaginó nunca que su aventura en el Camp Nou fuese a durar tan poco y a verse abortada por el caciquismo de un argentino al que cada vez se le señala como culpable de más "guillotinazos" en un vestuario que Pep Guardiola dejó de controlar.


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