2015-09-23 21:09 FC Barcelona Por: Administrador

¿Y no os da vergüenza? Indignos del Barça (4-1)



Pedro Riaño

No hay excusas. Era el equipo de gala. Los buenos. Al Barça le sobraba hoy en Vigo calidad y le ha faltado compromiso, hambre de triunfo. El Celta sabía muy bien a lo que jugaba. El Barça salió a Balaidos a ver qué pasaba. Y los goles han ido entrando uno detrás de otro. Imparables todos. En todos estuvo vendido Ter Stegen, incluso en el primero, el que le ha endosado Nolito casi sin ángulo y pasándosela por encima. Ter Stegen no es el culpable de la derrota, pero poco hizo para evitarla. Al portero del Barça hay que exigirle algo más que parar los balones parables. Está obligado a hacer algún milagro de vez en cuando. Hoy, ni uno.



Pero los que se movían por delante suyo no han estado mejor. Sobre el papel, una defensa compuesta por Alves, Mascherano, Piqué y Mathieu ofrece todas las garantías del mundo. Es posible, pero hoy no. Como tampoco ha respondido el centro del campo con Busquets, Iniesta y Sergi Roberto. Ha tenido que salir en la segunda parte Rakitic para arreglarlo y por momentos llegó a parecer que lo conseguía.

Y delante, Suárez aislado, Messi desmotivado y Neymar avergonzado. Los dos primeros apenas entraron en juego salvo en acciones aisladas que les permitieron el remate a puerta sin éxito. Neymar, no. Neymar se ha peleado con todos, lo ha intentado todo y ha hecho la guerra por su cuenta porque los demás no le acompañaban. Neymar quería, pero los otros no querían. El Barça parecía una banda, cada uno por su lado, mientras el Celta entraba cómo y por dónde quería. Nolito ha llevado de cabeza a toda la defensa. Y el Celta ha sabido fabricar situaciones de ventaja en el área del Barcelona que le han permitido anotar cuatro goles que no hubieran sorprendido a nadie si llegan a ser ocho.

El Barça, bien es cierto, ha dado la cara, ha buscado el portal celtiña y lo ha probado muchas veces. Demasiadas, para el porcentaje de eficacia mostrado. El portero y el poste han evitado cuatro goles claros del Barcelona. Y muchas ocasiones más que han acabado con el balón saliendo fuera por poco. ¿Mala suerte? No. El Barça se ha llevado de Vigo lo que se ha merecido. Si los trece jugadores que han saltado al césped hubieran puesto el interés que ha demostrado Neymar, el Barça no habría perdido en Vigo. La "ausencia" de Messi, más que preocupante. Tres ocasiones claras de gol desperdiciadas, un par de asistencias y poco más. No es eso lo que se espera del mejor jugador de la historia. Es cierto que es humano y no siempre se puede estar bien. Pero el mejor jugador del mundo está obligado a aportar recursos para evitar que el equipo del club que le paga, y muy bien, haga el ridículo en el campo de un modesto.



La única conclusión positiva que aporta el partido es la excelente impresión que ha dejado Nolito, aunque este mismo Nolito vestido con la camiseta del Barcelona hoy, poco hubiera arreglado del desaguisado táctico que ha vivido el equipo de Luis Enrique, que debería preocuparse más de conseguir de sus jugadores la máxima concentración y el mejor estado de ánimo que de gastar salvas inútiles declarándole la guerra a los periodistas porque "un día dijiste".

El Barça se deja la cabeza en Vigo. No pasa nada... siempre que parezca un accidente y lo sea de verdad. Hay tiempo de sobras por delante para enmendarlo, pero Luis Enrique tiene ante si la prueba del algodón. Aquí hay que verle, lidiando y solucionando la crisis. Le conocemos relamiéndose con la victoria, pero no padeciendo las derrotas. De él se espera que enderece el rumbo y reconduzca la situación. Seguro que lo logra. Ni antes eran tan buenos ni ahora tan malos. ¿Sí? La obligación del cronista es reflejar las cosas como son. Si son buenos son buenos y si son malos son malos. Hoy han sido malos, muy malos. Es lo que hay. Aunque les duela. Haber jugado mejor.


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