2015-09-24 08:09 FC Barcelona Por: Administrador

Y Pedro marcando goles con el Chelsea



Ni la lesión de Rafinha ni la sanción de la FIFA ni la gira por EEUU puede servir de excusa para justificar la lamentable imagen del Barcelona ayer en Balaídos. Los de Luis Enrique no estuvieron a la altura de un equipo que pretende conseguir títulos y que viene de ganarlo todo. La lesión de Rafinha ha sido un contratiempo, sí, pero ayer el equipo no estuvo al nivel de concentración ni intensidad necesario.

Con 3-0 en el marcador y los de delante poco inspirados, el equipo miró al banquillo. Munir. Ese era el único nombre que encontraba el aficionado azulgrana cuando quería buscar soluciones a lo que veía en el campo. Un drama que no es nuevo pero que ayer exhibió toda su gravedad. Para más inri, la misma noche, Pedro Rodríguez marcaba con el Chelsea y los aficionados no podían dejar de pensar sobre los límites de la plantilla azulgrana.



La salida de Pedro era probablemente inevitable por la voluntad del jugador. Pero qué pasa con Deulofeu, Adama o Halilovic. Si el equipo no podía fichar hasta enero, tener recursos para el extremo como Adama o Deulofeu hubiera sido mucho más útil que recolocar a Munir a un costado. Jugadores capaces de desequilibrar cualquier partido con su explosividad nunca sobran en un vestuario. Ver cómo Deulo marcaba también este martes o cómo Halilovic se sale en el Sporting no hacen otra cosa que meter el dedo más en la herida de la planificación deportiva, algo que puede costar muy caro este año. Luis Enrique cuenta los minutos para que llegue enero.


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