2012-10-30 16:10 Real Madrid Por: Administrador

¿Y si Cristiano se fuese del campo?



Eso fue lo que argumentó Joaquín Caparrós después del choque, diciendo que echaba en falta "más humildad" en el futbolista luso por sus gestos hacia la grada. Eso es lo que se ha reflejado desde la inmensa mayoría de medios de comunicación, transmitiendo la información de manera inversa, mostrando "el pique de Cristiano Ronaldo con la grada" y no "los insultos de la grada y la reacción de Cristiano Ronaldo". Típico.

Porque desde que llegó a España, CR7 se ha convertido en la imagen del mal para todo el antimadridismo. Es ese futbolista prepotente, niñato y mezquino que encarna todos los valores negativos que un personaje famoso pueda tener. Y como tal, algunos se creen con derecho a injuriarle y tratarle como a escoria porque "se lo merece". "Es culpa suya que le griten", es la justificación mental para sentirse respaldados en su actitud errónea. Como todos lo hacen, debe ser que estará bien, que no pasa nada...



Olvidan, no obstante, que se trata de un ser humano. Que podrá caer mejor o peor, pero que tiene los mismos derechos a ser respetado que el resto del mundo. No tiene ninguna obligación de comportarse como a algunos les parezca. Sí de respetar al rival y al respetable correspondiente, y uno puede tirar de videoteca para comprobar que no es sospechoso de entrar en polémicas con rivales ni en peleas. Tampoco en discusiones con el público a no ser que sea el público el que empiece a "calentarle". 

Y lo hace, en la mayoría de las ocasiones, por dos motivos. El principal es que sabe que si lo hace obtendrá, muy probablemente, una respuesta desafiante porque CR7 es de sangre caliente. Su competitividad (que no falta de respeto) no tiene límites. Se piensa que de esa forma se le desestabilizará y así habrá más posibilidades de que no juegue bien y, por ende, de que su equipo salga beneficiado. La segunda es puro morbo y antipatía. Ganas de provocar. También porque parece que sólo aquel que tenga un comportamiento conforme a unas reglas determinadas podrá intentar hacer un caño o dar un taconazo. Dependiendo de si cae bien o no es un recurso técnico o una falta de respeto.

El problema de todo es cuando se sobrepasan los límites, y eso es algo que se hace en multitud de ocasiones. A Cristiano se le insulta, se le canta de forma xenófoba y se le falta al respeto sin límites semana tras semana. Y él tiene que aguantarlo. Llegados a este punto daría lo mismo quién empezó. Tener esa actitud en un campo de fútbol debería ser sancionable. Y además es que hay una persecución contra Cristiano, tal y como se denunció ayer en 'Futboleros'. Y no se hace nada. Si fuese Messi el vilipendiado a buen seguro que hace tiempo que se habría actuado...



En 2006, Samuel Eto'o, otro de esos futbolistas que no dejaba indiferente a nadie porque siempre decía lo que pensaba, amenazó con marcharse del césped de la Romareda cuando no paraba de escuchar insultos racistas. El fútbol se movilizó entonces para evitar que algo así volviera a suceder. ¿Por qué ahora nadie hace nada con Cristiano? ¿Y si el portugués decide que no aguanta más y se marcha de un terreno de juego cualquier día de estos? Quizá haría falta para que se ponga freno a esta actitud sin límites.


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