2017-05-30 10:05 FC Barcelona Por: Administrador

Ernesto Valverde, el jugador del Barça que iba a entrenar con un Dos Caballos

Amante de la bicicleta, la lectura, el ajedrez y la fotografía, fue un futbolísta atípico que vivió dos años en el Camp Nou a las órdenes de Johan Cruyff.



Ernesto Valverde, el nuevo entrenador del FC Barcelona, siempre ha sido un tipo especial. Jugó dos años en el Barça, los dos primeros de Johan Cruyff en el banquillo. Era aquel un Barça de Mercedes, BMWs y Ferraris, pero a él todo eso le daba igual. Él iba a entrenar con su modesto Citroen Dos Caballos. Y si no, en bicicleta. Mientras los demás jugaban a las cartas, él leía. Mientras los demás veían la tele, él jugaba al ajedrez. Mientras los demás descansaban en la habtitación durante las concentraciones, él cogía la cámara y salía del hotel para hacer fotos, su gran pasión.

Así es Ernesto Valverde. Un tipo sencillo, normal. Atípico. Nada que con la imagen de estrella invitada que puede atribuirse a alguien sobre quien ha caído la responsabilidad de dirigir al Barça. Nacido el 9 de febrero de 1964 en Viandar de la Vera (Cáceres), sus padres emigraron a Vitoria, en donde su padre encontró trabajo en la fábrica Mercedes. Pasados los años, se ha construido una casa en Viandar para recordar sus raíces junto a su mujer y sus tres hijos. 



Johan Cruyff no le hizo mucho caso en el Barça

Lo de Txingurri se lo puso Javier Clemente y quiere decir "hormiga" en vasco. Antes de aterrizar en el Espanyol dio sus primeros pasos en el Sestao tras ser rechazado por los equipos inferiores del Athletic. Clemente se lo llevó al Espanyol. Y de ahí, dos años al Barça del Dream Team que Johan Cruyff empezaba a construir y en el que él no tenía cabida. Llegó desde Sarriá en compañía de su amigo Miquel Soler por 430 millones de pesetas (2,6 millones de euros), un dineral en aquella época. Las lesiones le echaron del Camp Nou, en donde apenas jugó 29 partidos, marcando 10 goles. Firmó por cinco años, pero sólo duró dos en el Barça. En su salida del Camp Nou dijo: “lo único que le puedo echar en cara a Cruyff es que no me diera una oportunidad. No me ha dejado fracasar. Lo que no podía hacer era cumplir mi contrato a la espera de un hipotético cese del entrenador. No hubiera sido ético.". Y  acabó jugando seis años en el Athletic hasta que dijo adiós al fútbol en el Mallorca, en Segunda División. 

Antes de iniciarse como entrenador dio rienda suelta a su gran pasión, la fotografía, y en 2012 llegó a publicar un libro, "Medio Tiempo" con 77 fotos suyas en blanco y negro en busca del arte. Esa faceta intelectual tan poco habitual en los futbolistas le abrió las puertas de otros mundos y de personajes ajenos al balón, como David Trueba, íntimo amigo también de Pep Guardiola. 

Un perico bien visto en el Camp Nou

Como entrenador la imagen de Valverde está ligada al Athletic, fundamentalmente, y al Espanyol, aunque también entrenó al Valencia, Villarreal y Olympiakos griego, que fue el equipo con el que ganó más títulos. Su vinculación con el Espanyol no le ha marcado, sin embargo, en el Camp Nou, en donde no se le recibe como un enemigo. Y, aunque el sector cruyffista del Barça le tiende la mano señalándole como uno de los suyos, lo cierto es que Valverde nunca tuvo afinidad con el maestro y sus métodos y filosofía poco tienen que ver con los de Johan Cruyff, fundamentalmente porque nunca ha dispuesto de jugadores con el nivel de calidad que hay en el Barça.



Valverde nunca ha ocultado públicamente su admiración por Leo Messi. Y éste, en privado, confiesa que Valverde es un tipo que le cae bien. Messi, Suárez, Neymar, Iniesta, Piqué.... Mucha vaca sagrada en el camino de un Ernesto Valverde que no ha lidiado jamás con toros de este tamaño. Falta por ver cómo sale del trance y cómo se los gana. No es lo mismo trabajar con chavalotes de la cantera que convencer a los dioses del fútbol para que obedezcan sus órdenes. Es la gran incógnita que plantea Valverde, el tipo que iba en un Dos Caballos al Camp Nou y se quedaba tan ancho. 

Ahora no se atreverá a tanto. Ahora el jefe es él. 

 

 


Deja tu Comentario