2017-06-05 11:06 FC Barcelona Por: Fede Peris

¡Escándalo! Contra 10 es más fácil ganar la Champions League y la Liga

El Real Madrid ha afrontado el tramo final de ambas competiciones midiéndose a equipos en inferioridad numérica.



Nos hemos pasado toda la temporada escuchando los lamentos de la prensa cavernaria que babea con las gestas bajo sospecha del Real Madrid. Que si al Barça no le pitan penaltis en contra, que si al Barça se aprovecha de que le expulsan jugadores a los rivales... Toda la temporada con la misma cantinela, muy parecida a la del villarato con el que la prensa palmera de Florentino Pérez trató de desprestigiar los éxitos del Barça de Guardiola, el mejor equipo de la historia. Ahora callan cuando el Real Madrid del maravilloso Zidane necesita jugar contra diez para sumar esos titulos que con tanto júbilo y tan poca memoria celebran.

El escandalazo a doble partido ante el Bayern

La Champions League que ha conquistado el Real Madrid, La Duodécima, está bajo sospecha como casi todos los demás títulos europeos de los que tanto presume el club blanco. El millonario equipo de Zidane, en donde brilla por su ausencia la cantera, ha necesitado del arte dramático de sus jugadores y de la colaboración de los árbitros dispuestos a dejarse engañar para festejar títulos.



El 1-2 conseguido por el Real Madrid ante el Bayern en Múnich estuvo teñido de vergüenza, sólo cuando Nicola Rizzoli le enseñó la segunda tarjeta amarilla a Javi Martínez en el minuto 61, el Real Madrid fue capaz de resolver a su favor un partido que empezó perdiendo. Y en la vuelta, más de lo mismo. El partido fue a la prórroga con el Bayern diezmado desde que en el minuto 84 Viktor Kasai expulsó a Arturo Vidal por una falta que sólo existió en su imaginación mientras permitía a Casemiro respartir zurriagazos en plan hiena a diestro y siniestro sin enseñarle el camino de la calle. El jugador brasileño debió ser expulsado antes del descanso, pero el expulsado fue el jugador chileno del Bayern. Es lo que suele pasar cuando el Real Madrid está por medio. 

La patética y antideportiva simulación de Sergio Ramos

Y el colofón, en la final. El cuento que le echa Sergio Ramos retorciéndose por el suelo por una palmadita en la espalda que le da Cuadrado ha dado la vuelta al mundo y ha dejado retratado al jugador más marrullero de la Liga española, al hombre que está llamado a batir todos los récords de juego sucio en las estadísticas. Curiosamente el mismo que va por la vida dando lecciones de deportividad a los demás. Lo cierto es que, como no podía ser de otra manera, el Real Madrid acabó jugando muy cómodo la final ante diez. Lo habitual cuando el equipo blanco se enfrenta a un compromiso serio. La prensa más babosa de Florentino Pérez seguirá hablando de Obvrevo y de Aytekin, pero borrarán de su memoria los favores descarados de Kassai, de Rizzoli o de Felix Brych en la final, de la misma manera que se han preocupado por limpiar la sangre que dejó en el césped de San Siro el colegiado Clattemburg en la final del año pasado ante el Atlético tragándose una mano de Sergio Ramos dentro del área y concediendo al mismo jugador un gol en flagrante fuera de juego. Como el de Mijatovic en 1998, como... Es el pan nuestro de cada día. Una vergüenza que esconder detrás de cada título. 

También contra diez en el tramo decisivo de la Liga

Pero los escándalos árbitrales que le sirven al Real Madrid para ganar partidos no se limitan a la Champions League. En los partidos decisivos de La Liga el Real Madrid ha contado también con la colaboración especial del árbitro para asegurar su triunfo final. El partido decisivo de Balaidos se saldó con una cacicada escandalosa del colegiado Martínez Manuera. Expulsó del campo a Aspas, el mejor jugador del Celta, por entender que simulaba un penalti de libro de Sergio Ramos, que tiene bula arbitral. Fue tan claro el penalti que hasta el Comité de Competición sintió vergüenza y le retiró la tarjeta. Pero el mal ya estaba hecho, el Celta jugó la media hora final del partido con un hombre menos que, además, era su mejor jugador. Curiosamente, en la jugada siguiente, Cristiano Ronaldo se lanzó a la piscina en el área del Celta y el colegiado no se atrevió esta vez a enseñarle tarjeta porque le hubiera impedido jugar el último partido en Málaga y estas cosas los árbitros españoles las miran mucho.



Esa es la cruda realidad, los datos que duelen. El Real Madrid gana más y mejor contra diez. Y no lo parece porque el aparato de propaganda que hace reverencias a Florentino Pérez se ha encargado de ocultarlo. Las neveras, villaratos y esas cosas las reservan para el Barça, pero qué bonita se ve la vida cuando delante el riival tiene un hombre menos. 

 


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