2017-07-23 13:07 Reportajes Por: Fede Peris

Lo que se esconde detrás del interés de Qatar por quitarle Neymar al Barça

Qatar utiliza al PSG (100% de su propiedad) para ajustar cuentas con el Barça después del accidentado final de su acuerdo de patrocinio con el club catalán.



Detrás del interés del PSG por Neymar se esconde el deseo de venganza contra el FC Barcelona por le rechazo generado en el entorno del club azulgrana por el patrocinio de Qatar en los últimos años. Primero con Qatar Foundation y luego con Qatar Airways. La venganza se sirve en plato frío y desde Qatar maniobran para cobrarse el desprecio recibido.

El PSG no tiene problemas de dinero porque es propiedad de la Qatar Investment Authority (QIA), un fondo de inversión fundado por el anterior emir de Qatar Hamad bin Khalifa Al-Thani, cuya fuente de ingresos es generada por el petróleo y el gas natural. Dicho fondo de inversión entró con el 70% en el accionariado del PSG en 2011, y en 2012 se hizo con el 30% restante. Ahora el nuevo dueño es el hijo de Hamad bin Khalifa Al-Thani, Tamim bin Hamad Al-Thani tras la abdicación de su padre, y ha puesto al frente del club, a modo de director general y presidente ejecutivo a Nasser Al-Khelaifi, un antiguo tenista profesional. 



Hay dinero para comprar a Neymar, Messi y Cristiano Ronaldo

El dinero, por tanto, no es problema para el PSG. No lo genera su actividad ordinaria y su capítulo de ingresos y gastos no le permitiría soñar con grandes fichajes, pero para eso están las inyecciones de capital que llegan desde Qatar, en donde una inversión de 500 millones en Neymar no sería más que un capricho intrascendente para el emir. De hecho, con el dinero de Qatar se podría juntar en el PSG sin problemas a Neymar, Messi y Cristiano Ronaldo. La estrategia pasa por camuflar la entrada de dinero en el club con importantes cantidades que llegan desde Qatar como acuerdos comerciales o de patrocinio con el fin de evitar la lupa de la UEFA y su Plan de Fair Play Financiero, que pretende limitar el gasto de los clubs a lo que realmente generan en su actividad ordinaria, precisamente para evitar que los caprichos de los multimillonarios puedan decidir las competiciones.

Recuerda Marca que en 2013 a UEFA anuló un patrocinio de Turismo de Qatar por 200 millones anuales al entender que era una operación ficticia e instauró un nuevo punto: "Si el propietario de un club invierte dinero en éste a través de un acuerdo de patrocinio con una empresa con la que está relacionado, UEFA investigará y si es necesario adaptará las cantidades pagadas por el patrocinador en el cálculo del resultado del punto de equilibrio en función del valor de mercado real del patrocinio". Y en esto se basa Bartomeu cuando dice que si algún club pagar los 222 millones por Neymar, estará incumpliendo la normativa de la UEFA, dado que los ingresos ordinarios del PSG no permitirían afrontar una operación de esta naturaleza. 

Marca recuerda también que "en 2014 la UEFA sancionó al PSG por incumplir el Fair Play con una multa de 22 millones, les limitó el gasto a 54,5 millones para la temporada 14-15 y sólo les permitió inscribir a 21 futbolistas en la Champions, en vez de 25. Pese a ello, el club francés cree que conseguir a un crack como Neymar bien vale asumir riesgos".



Pero el PSG no sólo pretende hacerse con un crack de talla mundial, sino que intenta matar dos pájaros de un tiro debilitando al FC Barcelona, un equipo que le ha apeado de Europa en repetidas ocasiones en los últimos años, y con el que en Qatar no tienen buenas relaciones después del accidentado punto y final puesto por el FC Barcelona a su acuerdo de patrocinio. Es una cuestión de venganza pura y dura. 


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