2017-08-28 19:08 Real Madrid Por: Redacción MB

Así fue el atraco que sufrió el Madrid ante el Valencia

Mientras al Barça le regalaban un penalti en Vitoria, al Real Madrid le birlaron dos en el Bernabéu.



Dos jornadas de Liga han sido suficientes para poner de manifiesto que no interesa que el Real Madrid revalide su título liguero con un paseo militar y que tendrá que sudar de lo lindo para volver a conquistar el título ante sus rivales, ante los errores arbitrales en contra y ante las ayudas que ya ha empezado a recibir el Barça y que en Vitoria sirvieron como aviso a navegantes de lo que va a pasar a lo largo de la temporada.

Sigue la inercia de los penaltis a favor del Barça

Gerard Piqué intentó el remate imposible de chilena en Mendizorroza y cayó al suelo después de perder el balón. Penalti. No se lo pensó dos veces el colegiado. Siguiendo la inercia de la temporada pasada, los árbitros tienen la mano tonta cuando se trata de ver penaltis en el área rival del Barça. Las estadísticas de la temporada pasada a favor del Barcelona fueron escandalosas y esta temporada las cosas parecen haber comenzado igual.



Fernández Borbalán le birló dos penaltis al Madrid

En la misma jornada, ayer en el Bernabéu, se produjeron dos penas máximas clarísimas contra el Real Madrid, pero Fernández Borbalán, de reconocido pedigrí culé y antimadridista, se negó a señalarlas. Objetivo cumplido: dos jornadas y ya está el Barça por delante del Real Madrid.

El primer penalti que Fernández Borbalán escamoteó al Real Madrid fue en la primera mitad, en un claro agarrón de Parejo a Benzema dentro del área. Fue un penalti de libro, pero Benzema, que no entiende de interpretaciones teatrales, no se tiró al área, como suelen hacer tantos y tantos delanteros, y el árbitro se agarró a ese detalle para evitar señalar la pena máxima.

El Bernabéu se indignó y gritó el ya tradiconal "¡Fuera, fuera!", pero el colegiado no se inmutó. Y regaló a la hinchada blanca un nuevo robo, cuando Parejo también derribó a Marcelo dentro del area en los instantes finales del partido después de que el lateral brasileño firmara una excelente jugada individual que Parejo se encargó de abortar derribándole. Se entiende la indignación de Florentino Pérez con la clase arbitral y la protesta formal que elevó a la Federación en la última comida a la que asistió con motvo de la celebración de la Supercopa de España. Queda claro que las protestas del Real Madrid no han servido de mucho y que habrá que seguir insistiendo para que el club blanco se haga respetar en una federación que parece dominada por el Barça. 



 

 


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