2017-09-08 09:09 FC Barcelona Por: Ricard Cardona

Arda Turan saca los colores a la secretaría técnica del Barça

El club blaugrana ha quedado en evidencia por enésima vez por su escasa capacidad negociadora.



El Barça no gana para disgustos. Esta ventana de fichajes será recordada como una de las peores en en club azulgrana, visto el balance de altas y de bajas. La marcha de Neymar, un jugador clave y llamado a ser el futuro líder culé tras Leo Messi ha sido la cara visible de un iceberg de errores garrafales cometidos por la secretaría técnica. Ni siquiera los 222 millones de más que el club ha ingresado por el brasileño han sido suficientes como para saldar el cupo de fichajes que había que hacer -Coutinho, el elegido para el centro del campo, no ha llegado-, y en algunos casos ha habido que recurrir al plan 'B'. En el plano de las bajas, más de lo mismo: Neymar aparte, el Barça apenas ha sabido colocar alguno de sus descartes, y la gota que colma el vaso la acaban de protagonizar con la recién anunciada cesión de Arda Turan.

'RAC 1' ha desvelado que el Barça ha alcanzado un acuerdo con el Galatasaray, club en el que el turco militó entre 2005 y 2011. Lo preocupante son las condiciones de la marcha del jugador, por el que se pagó más de 30 millones de euros hace dos años. Tras todo el verano esperando a un comprador que pagara una parte proporcional, la secretaría técnica ha acabado quitándoselo de encima de la peor forma: con una cesión por dos años, lo que dejaría otro año pendiente antes del fin de su contrato como culé.



El Barça, incapaz de colocar a Arda Turan, hace el peor negocio con él

Un pésimo negocio que es el colmo de una serie de decisiones que demuestran la ineptitud de la secretaría técnica culé, que ha dado sobradas razones para que haya reformas importantes en su seno. Las cesiones, sobre todo a más de un año, son una fórmula óptima para un perfil de jugador joven y que debe tener minutos. Pero el Barça lo ha hecho con un futbolista de 30 años y se ha aplazado el problema para cuando termine el préstamo. De nuevo, y por enésima vez, se ha tomado la peor solución que se podía vislumbrar.


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