2017-09-30 15:09 FC Barcelona Por: Redacción MB

Paulinho explica por qué quiso dejar el fútbol

El jugador del FC Barcelona, Paulinho, ha explicado el motivo por el que quiso dejar el fútbol hace unos años.



Paulinho Bezerra ha concedido una entrevista a ‘El Periódico’, donde ha explicado el motivo por el que pensó en dejar el fútbol cuando únicamente tenía 16 años y jugaba en Lituania. El brasileño ha dicho que “me iba adaptando a la rutina del equipo. Había hasta ocho brasileños en el equipo y la ciudad, Vilnius, tiene de todo. Todo iba bien, hasta que llegaron esos episodios de racismo”.

¿Qué me decían? Lo habitual en estos casos, ya lo saben. Aquello me marcó para siempre. No solo me pasó a mí sino también a compañeros míos. Sufrí mucho con el racismo. Cuando me marché a Polonia me hice una promesa: ‘Si me pasa aquí algo similar, cojo y vuelvo inmediatamente a Brasil’. Es inaceptable que hoy en día sucedan estas cosas. Solo pido respeto para las personas. Nada más. Respeto para todos, como yo respeto a los demás”, ha declarado.



Ante esto, Paulinho resistió porque “tengo un espíritu, un carácter y, sobre todo, una dignidad... Tengo una personalidad muy fuerte. Por eso, cuando tomo una decisión difícilmente la cambio. Soy así. Yo nunca vuelvo atrás en mis convicciones, aunque, afortunadamente, no volví a sufrirlo más en Polonia”. Además, el brasileño cuenta que “esta experiencia me hizo madurar mucho más deprisa”. No obstante, aunque en Polonia todo iba bien, también surgieron otra clase de problemas: “El club no cumplió con lo prometido y entonces sí decidí volver. Esperé al final de mi contrato. Cualquier otro, al ver que no le pagaban, se habría ido a la mitad de temporada. Yo, no. Yo aguanté hasta el último día”, ha comentado.

Finalmente, volvió a Brasil, aunque con una idea muy clara en la cabeza: “Volví, pero con una idea muy clara: ‘¡No vuelvo a jugar más a fútbol! ¡Nunca más!’ ¿Por qué? Viví situaciones en Polonia donde quedé desengañado de todo. Soy una persona que siempre quiso tener una vida tranquila y simple. En todo momento, he luchado por mis derechos. Yo cumplía en Polonia; ellos, no. Por eso al llegar a Brasil, no quería saber nada del fútbol. El Pao de Açucar, mi antiguo club, quería que volviera con ellos. Ni Polonia ni Pao de Açucar. Nada. Lo dejo y ya está. No tengo por qué pasar estas cosas, no lo necesito. Tengo unos padres maravillosos, he tenido de todo, no he pasado dificultades... O sea, no sigo”, ha apuntado. Aunque, al final, volvió a jugar porque “tenía a mi hija recién nacida. La primera. A mi exmujer le decía lo mismo que a los demás: ¡No juego más a fútbol! Pero entonces ella replicó: ‘Vale, si no vas a jugar más, ¿qué vas a hacer? ¿qué sabes hacer? Si tú lo que sabes hacer bien es jugar a fútbol’. Mis padres también insistían. Todos insistían en que volviera a jugar. ¿Y yo? A lo mío. No juego. Hasta que mi exmujer me dijo: ‘Es una falta de respeto hacia tus padres por todo lo que han luchado por ti, por las veces que te han acompañado estos años... ¿Vas a olvidar lo que hicieron por ti desde que tenías cinco años?’”, ha cerrado.


Deja tu Comentario