2017-10-01 18:10 FC Barcelona Por: Carlos Muñiz

Las Palmas recibe permiso para politizar el partido contra el Barça

El Las Palmas busca el aplauso fácil en Madrid bordando en su camiseta la bandera de España, lo que no sirvió para evitar el 3-0 del Barça.



El Barça ya ni intentó jugar hoy ante el Las Palmas con la camiseta de la senyera, consciente de que las ideas políticas de Javier Tebas, simpatizante de Fuerza Nueva, lo impedirían. Sin embargo, el equipo canario no ha encontrado ninguna traba para politizar el partido improvisando el bordado en su camiseta de la bandera de España en pleno conflicto en las calles de Barcelona de la ciudadanía con las fuerzas policiales.

Las Palmas no ha encontrado ningún problema en la Liga de Javier Tebas para aplicar una variación en su camiseta porque esa variación iba en la línea de las aficiones políticas de un Javier Tebas que nunca ha ocultado su condición de ultraderechista. 



La UD Las Palmas ha emitido un comunicado en el que explica que "hoy la UD Las Palmas rinde visita en una fecha inédita para nuestro país, el día que el Gobierno catalán fijó para la celebración de un referéndum fuera del marco legal español, con la fuerza que tiene el eco internacional de todo lo que ocurre en el Camp Nou. Los pronunciamientos públicos en los días previos, especialmente el de nuestro anfitrión, el FC Barcelona, han convertido este partido oficial de la Liga Santander en algo más que una cita deportiva en cumplimiento del calendario". ¿Se puede ser más claro en la utilización del fútbol con finalidades políticas?

Así prosigue el comunicado del club canario, cuya directiva finalmente no comió con la del Barcelona en la previa del partido: "la UD Las Palmas podría haberse limitado a ser testigo mudo de esta encrucijada histórica o tomar partido. Nos decantamos por lo segundo. Decidimos bordar en nuestra camiseta una pequeña bandera española y la fecha de hoy, 1 de octubre de 2017, para testimoniar sin estridencias nuestra esperanza en el futuro de este país y en la buena voluntad de quienes convivimos en él, en busca del mejor entendimiento. Por muy lejos que esté el Estadio Gran Canaria, nunca hemos sentido la menor tentación de formar parte de un país que no sea este. Y por muy compleja que sea la situación, siempre confiaremos en saber simplificarla para entenderla mejor y encontrar soluciones".

Política, política y politíca. Política consentida y aplaudida en las instituciones futbolísticas de Madrid.



Y así justifica el Las Palmas el bordado de su camiseta de manera excepcional: "hoy, lo que hacemos es muy simple. Con la bandera española bordada en nuestra equipación queremos votar de forma inequívoca en una imaginaria consulta a la que nadie nos ha convocado: creemos en la unidad de España. Lo hacemos desde la autoridad moral que le quieran conceder a la región más lejana de la capital de este reino. Lo hacemos para decirle al mundo que sentimos dolor por lo que está ocurriendo. Lo hacemos confiando en que a nadie le incomode este gesto. Como nunca nos incomodó ver ondear senyeras en la grada, extendidas sobre el césped o envolviendo el cuerpo de nuestros rivales que, una vez terminado el partido, son compatriotas que nos llenan de orgullo al formar parte de uno de los mejores equipos del mundo, o de una de las mejores selecciones del planeta". 

Efectivamente, al club canario nadie le ha convocado en esta consulta. Al final se ha impuesto el fútbol y los del comunicado que buscaban el aplauso fácil -ellos sabrán por qué- se han ido de regreso a casa con tres roscos como tres soles. Esto va de meter más goles que el contrario, no de bordar símbolos en las camisetas con oscuros objetivos.


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