2017-10-05 20:10 Reportajes Por: Carlos Muñiz

La que se le avecina al Barça si Cataluña se va de España

El Barça no podría jugar de inmediato en una gran Liga, se empobrecería, perdería su grandeza, y sus estrellas, como Messi, volarían.



En algunos sectores de la sociedad catalana existe tranquilidad en el plano deportivo, porque así lo han insinuado las autoridades catalanas, de que el Barça estará en disposición de elegir en qué competición quiere jugar en el caso de que Cataluña obtenga la independencia de manera unilateral y se vaya de España. El panorama que se le presentaría al Barça en esa situación no sería tan optimista como algunos quieren hacer creer. Más bien sería dramático.

Se acabarían los clásicos y la presencia del Barça en LaLiga

De entrada el Barça quedaría excluido de las competiciones españolas. Cierto que LaLiga perdería mucho sin su presencia, pero más perdería el Barça sin competición en la que jugar. La solución de elegir liga a la carta, como han aventurado algunos osados, no existe. Al menos de forma inmediata. Ya lo avisó Arsene Wenger el otro día: "Si el Barça quiere jugar al Premier, antes están los equipos escoceses, que llevan tiempo reclamándolo". Y en el caso de ser finalmente aceptado, el calvario sería largo y su incorporación a la competición inglesa tendría que empezar en la Quinta División, como los demás. 



El Barça se vería obligado a jugar una competición local, limitada al territorio catalán, sin acceso a la Champions League, que debería negociarse a la espera de una respuesta de la UEFA que podría tardar años, porque antes debería llegar el reconocimiento de Cataluña como nación por parte de la Unión Europea. Ante este paisaje, resulta fácil deducir que las estrellas del Barça huirían despavoridas. No es lo mismo enfrentarse al Real Madrid que al Espanyol como gran choque de la temporada. Bajaría el número de socios y abonados de un Camp Nou que dejaría de llenarse, disminuirían los ingresos del club, del que huirían también los patrocinadores que han aostado por un club universal... y el más que un club se convertiría en un club del montón sin más aspiración que ganar al Espanyol, Girona, Nástic, Lleida o Mollerussa. 

Las estrellas y los patrocinadores huirían despavoridos

Es cierto que la Liga española se resentiría con la ausencia del Barça, también se vería afectada su competitividad y posiblemente el Real Madrid ganara la competición sin despeinarse. Pero la competición seguiría viva sin el Barça. No queda claro que el Barça, al menos como club grande que es ahora, pudiera sobrevivir a la travesía del desierto que supondría la independencia de Cataluña. Y la prueba de la desbandada que se puede producir en la plantilla de Valverde es que Leo Messi está esperando acontecimientos antes de validar la renovación de un contrato que está acordado desde hacer meses, pero que el jugador no quiere bendecir hasta tener la certeza de que seguir en el Barça equivale a enfrentarse al Real Madrid y al Atlético en España y al PSG, Manchester United, Juventus o Bayern en Europa. 

Es así de sencillo. En las próximas horas el Barça se juega su existencia: mantener su pujanza económica, su gancho comerical internacional y su capacidad para alcanzar las estrellas más rutilantes del firmamento, o vegetar con rivales de medio pelo a la espera de que Europa se avenga a reconocer a Cataluña en un proceso que puede durar años. Para entonces Messi ya se habrá retirado vistiendo otra camiseta. ¿La del Real Madrid, por ejemplo?



Nada es imposible. Sólo basta recordar lo feliz que era en Barcelona y en el Barça Neymar. De eso hace apenas dos meses. ¿Y dónde está?

 

 


Deja tu Comentario