2017-11-01 23:11 Real Madrid Por: Carlos Muñiz

Otra cacicada arbitral aleja al Real Madrid del liderato de grupo

El gol que abría el camino del triunfo del Tottenham llegó precedido de un flagrante fuera de juego.



No se puede culpar al colegiado turco Kunei Çakir de la derrota del Real Madrid en Wembley ante el Tottenham Hotspurs, pero hay que decirlo, y bien alto: tuvo mucho que ver en el triunfo del equipo inglés. Fue el árbitro y no Dele Alli quien abrió el camino del triunfo al Tottenham Hotspurs. Y ya llueve sobre mojado contra el Real Madrid.

Un gol que nunca debió subir al marcador

Corría el minuto 27 de la primera mitad, momento en el que las espadas estaban en alto y el gol podía caer tanto en uno como en otro bando, cuando el lateral derecho Trippier recibió un balón en posición clara de fuera de juego. El árbitro turco no invalidó la jugada, dejó seguir y el centro de Trippier fue enviado al fondo de la red por Dele Alli. Un gol que nunca debió subir al marcador, pero que subió, como tantos otros que sirven para perjudicar al Real Madrid infringiendo el reglamento.



Al Tottenham la decisión del colegido Çakir le abrió las puertas del cielo y le proporcionó confianza para afrontar el partido con viento a favor. El Real Madrid sigue sin ser respetado por los árbitros. Ni en España ni en Europa. Mientras unos (FC Barcelona, por ejemplo) van recibiendo capotazos en forma de penaltis o de expulsiones de los rivales, otros (Real Madrid) tienen que luchar contra los elementos arbitrales y sobreponerse a las adversidades que poco o nada tienen que ver con el juego. Lo de hoy ha sido un claro ejemplo de cómo un árbitro puede hacer ganar (o perder) un partido a un equipo.


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