2017-11-01 21:11 FC Barcelona Por: Fede Peris

Sergio Ramos, otra vez indultado, se va de Wembley de rositas y sin la roja

Nuevo derroche de malos modos de Sergio Ramos, que debió ser expulsado en Wembley por dar dos puñetazos a un rival y aplaudir al árbitro.



Es lo que tiene ser el capitán del Real Madrid, que los árbitros se acoquinan y le permiten saltar al césped con licencia para todo: pegar, protestar y lo que haga falta. En plena crisis de juego del Real Madrid en Wembley, mientras el público coreaba con olés el baile al que los jugadores del Tottenham sometían al Real Madrid, Sergio Ramos, como es costumbre en él, perdió los nervios y se ganó a pulso la expulsión, pero como es habitual, también, se fue de rositas de Wembley... como si nada.

El penoso comportamiento de Sergio Ramos

Sabido es que el Real Madrid no sabe ganar, que la soberbia ciega a sus jugadores y que no saben festejar un título sin acordarse del Barcelona o insultar directamente a sus jugadores. Es el resultado del complejo de inferioridad inoculado en esa casa durante lo que llevamos de siglo XXI. Pero es que en la derrota es todavía peor. Sergio Ramos, el jugador más sucio de la historia del fútbol español -curioso honor- en base a su historial de expulsiones, también es uno de los futbolistas más antideportivos en las competiciones europeas, pero, como ya sucede en España, su historial no hace justicia a lo que realmente se gana sobre el terreno de juego, dado que los árbitros apenas le expulsan una vez por cada cinco oportunidades en que se lo gana con el reglamento en la mano.



En Wembley, ante el Tottenham, Sergio Ramos ha vuelto a pasarse de la raya. Le ha dado dos puñetazos a Dembélé y cuando ha visto la tarjeta amarilla, que debió ser roja directa, no ha tenido otra ocurrencia que aplaudir al árbitro con sorna. Y sin ver una nueva amonestación, por supuesto, por menosprecio al juez del partido. Por mucho menos que todo eso la prensa palmera de Florentino Pérez le ha formado consejos de guerra a jugadores del Barça. Y es que no se pueden dar puñeteazos ni ofender al árbitro aplaudiéndole... a no ser que se trate de un jugador del Real Madrid y se llame Sergio Ramos. Entonces vale todo. 

¡Vergonzoso!


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