2017-12-11 17:12 Real Madrid Por: Redacción MB

Chelsea-Barça, el mayor escándalo de la historia del fútbol

La eliminatoria entre el Chelsea y el Barça hace rememorar los partidos cuando Iniesta consiguió con su gol el pase a la siguiente ronda



Si hay un protagonista claro en las eliminatorias entre el Chelsea y el Barça, ese tiene un nombre, y no es otro que el árbitro noruego Obrevo. En la temporada 08/09, ambos conjuntos se enfrentaron por un puesto en la gran final de aquella edición de la Champions, que tras el empate a 0 del Camp Nou, dejaba todo por decidir en Stamford Bridge.

El noruego fue el encargado de dirigir aquel partido, en el que el Chelsea se consiguió adelantar gracias a un gol de Essien. El encuentro parecía que iba a acabar así cuando apareció Iniesta para poner las tablas y dar el pase al equipo que entonces dirigía Guardiola a la final de la Champions League.



Pero Iniesta no fue el causante número 1 de aquel pase. Obrevo realizó un nefasto arbitraje que trajo consigo cuatro jugadas polémicas y que privó al conjunto de Hiddink acceder al gran partido final.

La polémica de Obrevo

Como decimos, hasta 4 jugadas polémicas en contra del Chelsea tuvieron lugar en ese partido. El primero fue un penalti que el colegiado quiso sacar fuera del área pese a estar justo enfrente de la jugada. Dani Alves derribó a Malouda y el francés cayó dentro del área culé, aunque el árbitro decidió que fuese falta.

La segunda jugada tenía que haber ocasionado otro penalti. En este caso, Abidal zancadilleó y agarró a Drogba hasta el punto de no dejarlo rematar cuando ya encaraba al guardameta blaugrana, pero Obrevo dejó seguir la jugada sin pitar absolutamente nada.



Misma suerte corrió el Chelsea en los instantes finales del encuentro, cuando ya mandaba en el marcador y Anelka controló un centro en el área que rebotó en la mano de Piqué pero que el árbitro tampoco señaló. Una mano clarísima despegada del cuerpo. Todo un desastre.

Por último, y para completar el póker de jugadas polémicas que dieron el pase al Barça a la final, que acabaría ganando, Obrevo volvió a dejar claro su fanatismo culé cuando con el tiempo cumplido y con el empate en el marcador, el Chelsea botó un córner que remató Ballack dentro del área y volvió a pegar en la mano, también despegada del cuerpo, de Abidal.

Ahí se acabó el encuentro, con cuatro penaltis clarísimos que Obrevo se encargó de no pitar y que dieron la eliminatoria al Barça. El Chelsea ya teme lo que puede pasar este año...


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