2017-12-11 00:12 Real Madrid Por: Carlos Muñiz

El Barça impone su estilo para seguir arriba: Media hora contra diez

El Barça se benefició de la expulsión de Rana y disfrutó de un segundo gol conseguido con las malas artes tramposas de Luis Suárez.



Es difícil encontrar un partido del FC Barcelona limpio, sin trampas. Cuando no es una cosa, es otra. Pero siempre disfruta el Barça de los favores de la clase arbitral para resolver partidos que se le ponen cuesta arriba, como el de hoy en Villarreal.

Se entiende que exista indignación en Villarreal, y por todo lo alto, por la sensación generalizada de que el árbitro Burgos Bengoechea le robó el partido al equipo local ante el Barcelona. El técnico del Villarreal, Javier Calleja, se subía por las paredes al término del paertido que le enfrentó al Barça y que terminó con una victoria culé que empezó a fraguarse por una expulsión que dejó al Villarreal con diez durante la media hora final y por un gol, el segundo del Barça, logrado con trampas y de forma sucia.



"Al revés no habría habido expulsión"

Javier Calleja manifestó al término del partido: "La recompensa no ha sido la que hubiéramos querido, en el caso de que hubiésemos jugado 11 contra 11. Hemos competido bien, hemos tenido nuestras oportunidades, hemos jugado bien, pero hasta la expulsión. Estábamos mostrando solidez, manejando los tiempos, pero después ha venido la expulsión y todo ha cambiado". Y sobre la justicia de la tarjeta roja a Raba ha dicho: "No he visto la jugada, no me ha parecido roja, a pesar de que llega tarde, a destiempo y es una entrada dura, pero no sé si es merecedora de roja; seguramente al revés no habría habido expulsión...".

Lo cierto es que esa jugada varió por completo el rumbo del partido y el Barça volvió a beneficiarse de los errores arbitrales que, casualmente, siempre se producen en la misma direccción. El Villarreal dispuso de varias oportunidades de marcar con once jugadores en el campo. Con la expulsión de Raba, el partido cambió. Hasta el propio Jordi Alba se vio obligado admitir al términod el choque que "la expulsión de Raba nos ha beneficado claramente". Y de eso debía tratarse. Burgos Bengoechea acertó, entonces, ayudando al Barça a salir vivo del estadio de La Cerámica. El presidente local, Roig Nogueroles, se manifestó también en el mismo tono al final del partido: "Ya es difícil jugar 11 contra 11 contra el Barcelona, pero ya si te quedas con 10". Sobre la jugada de la expulsión ha dicho:  "Es verdad que llega tarde, era una entrada dura, quizás naranja. pero la diferencia de criterio en el partido ha sido grande".

El gol tramposo de Messi

Pero no acabó ahí la historia. Después de la ayuda del colegiado al Barça dejando al rival con diez jugadores durante la última media hora de juego, que fue precisamente cuando el equipo culé cimentó su triunfo, hubo otra jugada polémica, precisamente la del segundo gol del Barcelona obra de Messi, que llegó después de que Luis Suárez dejara un segundo balón sobre el terreno de juego para perder tiempo y descolocar al árbitro. Lo cierto es que Messi marcó habiendo otro balón sobre el terreno de juego, algo que prohibe el reglamento rterminantemente. Pero qué más da a estas alturas. Todo sirve para que gane el Barça. Desde dejar diezmado al rival hasta jugar con dos balones. 



 


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