2017-12-23 16:12 FC Barcelona Por: Redacción MB

Un Madrid con 12 no puede con el Barça: ¡La polémica arbitral!

Sánchez Martínez perdonó la expulsión a Carvajal en la primera parte, pero no terminó el partido. Sergio Ramos también debió ser expulsado y tuvo que pitar un penalti a Gerard Piqué.



No fue un partido fácil para el árbitro murciano Sánchez Martínez. En los primeros instantes del Clásico, estuvo acertado al anular un gol de Cristiano Ronaldo de cabeza por posición de fuera de juego: el portugués estaba más adelantado que el último hombre del FC Barcelona, por lo que salió bien parado de esta jugada.

El primer error del colegiado llegó unos minutos más tarde, cuando Dani Carvajal pisó la pierna de Andrés Iniesta habiéndose adelantado este último para despejar el esférico. No sólo no amonestó al lateral del Real Madrid, sino que ni siquiera pitó falta, y señaló saque de esquina… ¡Increíble! Pero esto no quedó aquí: Unos minutos más tarde, en el 30’, el propio Carvajal se llevó por delante a Gerard Piqué dentro del área, era penalti y expulsión por doble amarilla para el canterano merengue, pero no se dio ninguno de los dos hechos.



Carvajal

Entre ambas jugadas, ocurrió otro fallo de bulto de Sánchez Martínez: Luis Suárez recibió en la banda un pase de Lionel Messi, pero cuando procedía a marcharse de los defensas, señaló un fuera de juego inexistente. Probablemente la jugada no tenía ningún tipo de peligro por la dificultad que conllevaba, pero estuvo errado.

Expulsó a Carvajal pero no a Sergio Ramos

Finalmente, Dani Carvajal tuvo que abandonar el terreno de juego expulsado, y es que en el minuto 63 despejó con la mano dentro de la portería un disparo del FC Barcelona que estaba a punto de pasar la línea. Sánchez Martínez lo vio y le expulsó: ¡Fue tan claro que ni el propio jugador del Real Madrid lo protestó!



No obstante, el murciano estuvo equivocado pocos minutos antes, en el 59’, cuando Sergio Ramos agredió a Luis Suárez en una jugada que estaba cercana al área del FC Barcelona. El charrúa se disponía a realizar un contraataque, cuando el andaluz le cogió por detrás y le pegó un puñetazo en la cara: Sánchez Martínez pitó falta y le mostró amarilla, pero el camero debió ser expulsado.

Ramos

En definitiva, se trata de un balance arbitral contrario al Barça: dos expulsiones perdonadas, aunque una terminó sucediendo mucho más tarde, un fuera de juego mal señalado y un penalti no pitado. ¡Y es que, aunque el Real Madrid estaba dopado arbitralmente, el Barça lo convirtió en un auténtico títere y jugó con él hasta meterle tres goles en su casa!


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