2017-12-28 19:12 Reportajes Por: Carlos Muñiz

Ronaldo vuelve a lanzar porquería contra el Barça (de oídas)

Desmontamos las tonterías que ha dicho Ronaldo refiriéndose a la salida de los cracks brasileños del Barça.



Ronaldo Nazario, el jugador brasileño a quien el Barça encumbró a lo más alto del pedestal internacional en su mejor temporada como profesional, no pierde la oportunidad de lanzar porquería contra el Barça fiel al señorío que aprendió en el Real Madrid, club al que llegó en la etapa decadente de su carrera.

Ahora ha vuelto a la carga hablando de oídas y refiriéndose a la salida de los cracks brasileños del FC Barcelona simplificando el tema con un "todos se fueron mal del Barça, como yo". Una cosa es que él saliera por la puerta de atrás en un intento de expolio al club azulgrana tratando de sangrarle con comisiones y más comisiones y otra cosa es que Romario, Ronaldinho y Neymar se fueran por la misma razón. Algo que es sencillamente falso.



Las mentiras de Ronaldo sobre Romario, Ronaldinho y Neymar

Así se ha expresado Ronaldo sobre el tema en Esporte Interativo:  “Me siento mucho más agradecido y más ligado al Madrid. A pesar de haber vivido mi mejor año en el Barcelona. Pero el fin de mi historia con el Barça fue muy mala, muy parecida a la que vivió Neymar ahora. Esto viene sucediendo desde hace tiempo porque la directiva del Barça  hizo algo parecido con Romario. Después lo hizo con Ronaldinho. Pero Barcelona es una ciudad increíble y un club increíble”.

Ronaldo habla de oídas, seguramente intoxicado por ese entorno madridista que le tiene ganas al Barça. Los tres casos fueron muy diferentes. Ronaldo se fue del Barça porque sus representantes, Alexandre Martins y Reinaldo Pitta, que acabaron en la cárcel, exigieron al presidente Núñez una comisión extra de mil millones de las antiguas pesetas (6 millones de euros de 1997) una vez cerrado y anunciado el acuerdo de renovación de su contrato. Núñez entendió que estaba siendo objeto de chantaje por los futuros presos y por el propio Ronaldo y les abrió la puerta de salida si pagaban los 5.000 millones de pesetas de su cláusula de rescisión, algo que hicieron rápidamente porque antes de negociar con el Barça ya habían llegado a un acuerdo con el Inter. Fue un caso claro de chantaje y de deseo de sangrar la economía del club para llenarse los tres los bolsillos.

Romario se fue del Barça porque su vida disipada y su afición a hacer lo que le daba la gana no sintonizaba con la disciplina impuesta por Johan Cruyff en la plantilla. Se le dieron varios avisos, no reaccionó y el técnico tuvo que elegir entre Romario y el resto de jugadores. La historia de Romario se repitió años después en Valencia con Luis Aragonés, que también apostó por la plantilla y prescindir de la estrella.



Ronaldinho, por su parte, no se fue mal del Barça. Su rendimiento descendió de forma alarmante en sus dos últimos años. Sus salidas nocturnas incidieron en su juego. El club intentó reconducirle durante dos años hasta que comprendió que ya era irrecuperable. Y las dos partes llegaron a acuerdo para que el jugador continuara su carrera en el Milan, en donde confirmó su declive. La prueba de que Ronaldinho salió bien del Barça es que ahora es su embajador por el mundo. Curioso también que culpe a "la directiva del Barça" cuando Ronaldo, Romario y Neymar tuvieron tres directivas y tres presidentes diferentes. ¿Se está haciendo viejo Ronaldo o simplemente desvaría?

La mala fe de Ronaldo

Y lo de Neymar tampoco tiene nada que ver con el chantaje de Ronaldo en 1997. Hacía menos de un año que había renovado su contrato en las condiciones que él quería. Decía sentirse feliz en el club y el club era feliz con él. Pero por sorpresa anunció su marcha depositando los 222 millones de su clásula de rescisión. Nadie le invitó a marcharse. Fue él quien decidió traicionar al Barça. Y aquí nada tuvo que ver el dinero. Más bien los celos hacia un Leo Messi que le ensombrecía y no le dejaba crecer como él quería. Su único problema fue que en la plantilla del Barça había un jugador mejor que él.

Ronaldo peca de ignorancia o de mala fe cuando compara su salida lamentable por la puerta de atrás del Barça con la de los otros brasileños que, a diferencia de lo que sucedió con él, sí le dieron al Barça Ligas y Champions League. Ronaldo nunca tendrá algo que dejaron Romario, Ronaldinho y Neymar: el cariño de la afición del Barça. Es ahí donde le duele. Y llama la atención que no le sorprenda que el mejor futbolista de la historia, Leo Messi, esté culminando su carrera exclusivamente en el Barça, sin haber tenido un solo problema con el club. El problema no es el Barça. El problema era él y el chantaje de sus agentes al club, algo que pretende disimular metiendo en el mismo saco a Romario, Ronaldinho y Neymar.


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