2018-01-17 23:01 FC Barcelona Por: Fede Peris

El Barça salva en Cornellà la taquilla del partido de vuelta (1-0)

Cornellà fue una ratonera en la que el Barça acabó con su racha de 29 partidos invicto.



La racha se quedó en 29 partidos. El Barça no perdía desde el 17 de agosto en el Bernabéu en la vuelta de la Supercopa. Hoy ha vuelto a perder en Cornellà en el partido que más se podía perder, salvando la taquilla del partido de vuelta y asegurando el lleno ante un rival que hace muchos años no despierta el interés de la hinchada blaugrana. Cornellà ha sido una ratonera inyectada de odio contra el Barça, y los jugadores de Valverde se lo han tomado con mucha calma sabiendo que esto es una eliminatoria de dos partidos y que la venganza puede ser brutal en la vuelta. El Espanyol, que ni ha hecho nada ni ha demostrado nada a lo largo de todo el partido, ha marcado el gol de la victoria en el minuto 87.



Demasiado odio inyectado en la grada

"Puta Barça, puta Barça, es...". Desde el primer minuto hasta el último. Este, el nuevo himno del Espanyol, ha resonado con fuerza en toda la grada de Cornellà durante todo el partido mostrando el grado de acomplejamiento de la hinchada perica. Seguramente la causa que no permite crecer al club blanquiazul. La LFP castiga los insultos de los aficionados. Lo de hoy no era un problema de aficionados, sino de todo el campo perico. Mucho odio acumulado detrás de un público politizado con banderas que no eran las del Espanyol. Al menos es lo que dicen los propagandistas del antibarcelonismo cuando en el Camp Nou se ven banderas que no son las del Barça.

El árbitro ha sido el jugador número 12 del Espanyol

Lo cierto es que el Barcelona se ha esforzado muy poco en Cornellà. Algo en la primera mitad. Nada en la segunda parte. Los jugadores del Espanyol, hipermotivados por una afición que les pedía sangre, han zurrado todo lo que han querido. Y el árbitro, Burgos Bengoetxea, ha sido uno más de ellos. No le ha enseñado una tarjeta a Víctor Sánchyez hasta el minuto 85, a pesar que mereció ver al menos tres antes del descanso. Se ha comido la expulsión de Aaron de forma vergonzosa en el minuto 51. Sergi Roberto se metía en el área directo a portería y el zaguero perico le agarró y derribó. Burgos Bengoetxea no se atrevió a enseñarle la tarjeta amarilla porque era la segunda y eso hubiera significado ponérselo fácil al Barça. La misma jugada junto al área del Barça mereció la tarjeta amarilla para Rakitic. La vara de medir, siempre contra el Barça.



Agresión del público a Cillesen

Y peor estuvo el trencilla cuando en el minuto 76 salió desde la histérica grada un objeto que conectó sobre el rostro de Cillesen. Piqué (el mismo de "Piqué cabrón, Shakira es una..." le hizo un favor al Espanyol escondiéndolo para que no lo viera el árbitro, lo pudiera reflerjar y obligara al Comité de Competición a cerrar el estadio). Lo cierto es que objeto impactó sobre el rostro del meta holandés mientras el árbitro le decía que no había pasado nada. Faltaría más. Contra el Barça vale todo. Como no ver una mano de libro de Javi Fuego en el minuto 8. Parece claro que el Real Madrid, perdida la Liga, necesita la Copa y hay que "preparársela peligrosamente para que la gane", como diría el Cholo Simeone. Y si no está el Barça por ahí suelto, mejor.

Pero queda un partido y el Barça dispone de 90 minutos para volver a darle una soberana paliza al Espanyol en el Camp Nou y poner las cosas en su sitio. Lo cierto es que el Barça no salió a ganar en Cornellà. Se limitó a controlar el partido esperando a que pasaran los minutos y llegara el final. Y el Espanyol, tan pobretón en su juego como en su economía. Nada, mucho patadón, mucho choque, mucho tira "p´alante" y nada más. Pero tuvo la suerte de que en una de las pocas ocasiones que generó, la única clara, marcó aprovechando el despiste generalizado de la defensa del Barça

El de hoy es posiblemente el peor partido que ha jugado el Barça de Valverde. Era un partido en el que se podía fallar porque falta una reválida de 90 minutos. Sin duda ese 1-0 servirá para que el partido de vuelta se anime y el Camp Nou se pueble por fin de aficionados para ver el devaluado derbi ciudadano. Ni siquiera Messi ha "estado". En la primera parte, ha intentado varios detalles, pero en la segunda parte se ha borrado del partido como todo el equipo, hasta el punto de fallar un penalti. El tercero que desperdicia esta temporada, el segundo que le para Diego López diez años después. Diego López, el portero que ha encajado 37 goles del Barça en los 18 partidos en los que ha jugado contra él con el Villarreal, Sevilla, Real Madrid y Espanyol. 

Tampoco colaboró mucho Ernesto Valverde transmitiendo intensidad a sus hombres. El hecho de dejar en el banquillo a Rakitic y Luis Suárez sabiendo que no podía contar con Iniesta por lesión, indica claramente que hasta el técnico se tomó a broma el partido de la ratonera de Cornellà. Queda el encuentro de vuelta para responder con contundencia al golpe de fortuna que ha permitido al Espanyol presumir de una victoria de la que podrá disfrutar durante años. Como un título. De hecho, el Espanyol nunca había ganado al Barça en Cornellà. Lógico.

Ficha técnica

Espanyol, 1 - FC Barcelona, 0

RCD Espanyol: Diego López; Marc Navarro, Naldo, Duarte, Aarón (Didac Vila, 57'); Víctor Sánchez (c), David López, Sergi Darder Baptistado, 46'), Javi Fuego (Melendo, 74'), Granero y Gerard Moreno

FC Barcelona: Cillessen; Sergi Roberto, Piqué, Vermaelen, Digne; Busquets, Aleñá (Luis Suárez, 58'), Denis Suárez (Rafinha, 78'), Paulinho (Rakitic, 53'); Aleix Vidal y Messi (c).

Gol: 1-0 min. 88. Melendo. 

Árbitro: Ricardo De Burgos Bengoetxea (col. vasco). Mostró tarjetas amarillas a Aaron (43'); a Aleña (55+1);  a Jordi Alba (55') ; a Gerard Moreno (61'); a Rakitic (82'); a Vermaelen (84'); a Víctor Sánchez (86'); a Suárez (90') y David López (90').

Campo: Estadi RCD Satadium. 23.323 espectadores. Se escucharon numerosos cánticos ofensivos e insultos coreados masivamente,