2018-01-25 21:01 FC Barcelona Por: Fede Peris

Messi incorpora a su colección de virtudes la de ladrón (2-0)

El Barça envía a casa al Espanyol y obtiene en 24 minutos los dos goles (Luis Suárez y Messi) que le colocan en el bombo de las semifinales de mañana.



La Copa del Rey funciona a base de eliminatorias a doble partido en las que el vencedor es el mejor al término de los 190 minutos. Tras el partido de ida del derbi copero catalán en Cornellà parecía no sólo que el Espanyol había eliminado al Barça, sino que había ganado directamente la Copa del Rey, algo que no está a su alcance últimamente. Y, efectivamente, como muy bien dijo Busquets al término del partido de hoy, los pericos lanzaron las campanas al vuelo demasiado pronto por si acaso, porque eso de ganar al Barça no se consigue cada día y es como un título para el club de Cornellà El Prat. Pero el 1-0 de Melendo, héroe nacional del Espanyol, ya es historia. Luis Suárez primero y Leo Messi después lo han liquidado con dos goles en 24 minutos y mañana será el Barça y no el Espanyol quien estará en el bombo de las semifinales, algo por cierto muy propio del Barça, que ha estado presente en las últimas ocho semifinales y que de las doce últimas ha sido protagonista en once. Y el Espanyol y el españolismo deberán conformarse, como el Real Madrid, viendo la Copa por la tele con la eterna esperanza de que pierda el Barça. Lo de siempre.

El partido ha empezado con jaleo por la indignación que ha causado en la Grada d´Animació Barcelonista el hecho de que hubiera en la tercera gradería del Gol Norte representación de radicales pericos con banderas españolas cuando a ellos se les impidió la entrada en Cornellà la semana pasada. Los pobladores de la Grada d´ Animació se han rebotado y han pedido a gritos la dimisión de Bartomeu, como si en eso estuviera pensando desde la semifinal de Copa, los 19 puntos de la Liga y el viento a favor en la Champions, y con Coutinho y Yerry Mina recién llegados.



Poco dura la alegría en la casa del pobre

Y la emoción ha durado poco. Si alguien temía que el Espanyol podría complicarle la vida al Barça, iba muy equivocado. A los 8 minutos Luis Suárez ha anotado el 1-0 de cabeza rematando un centro de Aleix Vidal. Poco dura la alegría en la casa del pobre. Exactamente 7 minutos. Y luego ha llegado el tanto de Messi en el minuto 25, con un disparo malicioso que ha tocado en Naldo y se ha colado. Messi goleador, Messi asistente, Messi regateador, Messi pasador... y Messi ladrón. Hoy ha añadido a su repertorio el hurto, una faceta en la que no acostumbra a prodigarse, pero cuando Messi se pone por algo, sienmpre lo consigue. Hoy ha robado dos balones que se han convertido en gol. Son cosas del mejor futbolista de la historia, aunque no sea The Best, que para los premios Cristiano Ronaldo da mejor ante el espejo después de tanto entrenamiento del postureo.

Messi, el mismo que según la prensa palmera de Florentino Pérez se iba a retirar a los 30 años, el mismo del que en la jornada 2 se avisaba que había iniciado su declive, ha vuelto a dar hoy una soberana lección de fútbol total. Como en el Benito Villamarín, como en Anoeta, como en el Bernabéu... Messi está feliz, se siente cómodo en su equipo y en su club y en su ciudad, y transmite su entusiasmo a su juego, a sus compañeros y a los aficionados. Hoy el Camp Nou ha asistido a un nuevo festival en el que ha anotado el gol 4.000 del Barça.  Quizá en homenaje al Jefecito Mascherano, que se ha despedido de su afición en los prolegómenos del partido. Quizá para darle la bienvenida a Coutinho, a quien ha tratado con mucho cariño y consideración, buscándole en todo momento para darle juego y facilitar su adaptación. 



Coutinho por Iniesta: algo más que un cambio

Coutinho ha salido nervioso y cohibido, pero se ha ido soltando, ha mostrado un par de detalles en su faceta de asistente, ha hecho un caño y ha sido ovacionado por su nueva afición cada vez que tocaba el balón a lo largo de los 22 que ha permanecido en el terreno de juego.

El debutante brasileño ha dejado buenas sensaciones en el día de su debut, que Valverde ha escenificado simbólicamente sacando del campo a Iniesta. Esto es lo que hay. Iniesta jugará cada vez menos y Coutinho cada vez más. Es la escenificación del relevo generacional. Y puede estar contento Iniesta, porque su sucesión es una cosa tan delicada, que el club ha optado por tirar la casa por la ventana y comprar a un heredero digno de él. A Iniesta no lo puede sustituir cualquiera y el Barça ha elegido al mejor.

El Barça ha sido superior al Espanyol de principio a fin. Los jugadores pericos se han empleado con marrullerías, pero de forma sibilina, llegando hasta el límite y aprovechándose de un árbitro, como Mateu Lahoz, que deja jugar. Permitió que Hermoso acabara el partido a pesar de que ya debió de ver la doble cartulina amarilla antes del desscanso. Los jugadores del Espanyol han salido a pegar, pero con mesura. Lo suficiente para no ser castigados con tarjeta, aunque han visto un puñado esta noche. Y a Messi, especialmente Hermoso, lo han masacrado. Un pisotón por aquí, un agarrón por allí, una zancadilla, una patada... Le han hecho la vida imposible, pero sin entradas criminales. Mateu Lahoz no se ha atrevido a aplicar el reglamento casrtigando la reiteración. Pero de Mateu Lahoz ya era esperable.

El Barcelona ha logrado su objetivo. Un año más en semifinales. Esas semifinales en las que un año más no está el Real Madrid. Parece claro que Zidane no madura y sigue pecando de pardillo. Cuando están en juego unas semifinales, hay que poner a los mejores. Como Valverde. Por eso Valverde estará mañana en el bombo y Zidane no.

 

Ficha técnica

FC Barcelona, 2 - Espanyol, 0

FC Barcelona: Cillessen, Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba, Busquets, Rakitic (André Gomes, 90+2'), Iniesta (c) (Coutinho, 68'), Aleix Vidal (Paulinho, 62'), Messi y Luis Suárez

RCD Espanyol: Pau López, Marc Navarro, Hermoso, Naldo, Aaron, David López, Victor Sánchez (c) (Melendo, 86'), Javi Fuego, Darder (Baptistao, 46'), Granero (Sergio García, 64') y Gerard Moreno.

Goles: 1-0 Luis Suárez (8').  2-0 Messi (25'). 

Árbitro: Antonio Miguel Mateu Lahoz (col. valenciano). Mostró tarjetas amarillas a Suárez (7'); a Hermoso (19'); a Messi (26'); a Alba (36'); a Granero (60'); a Sergio Sánchez (72'); a Naldo (77') y a Paulinho (82'). Mostró tarjeta roja al entrenador de porteros del Barça De la Fuente (90') por protestar.

Campo: Camp Nou. 79.774 espectadores