2018-02-02 17:02 Real Madrid Por: Redacción MB

El Valencia denuncia que el Barça juega con 12

El club valenciano denuncia que en el Camp Nou siempre juegan contra 12



Jugar en el Camp Nou para el equipo visitante es sinónimo, casi siempre de derrota. Si no es por el juego del Barça es por el árbitro que permite a los jugadores azulgrana mucho más que a los rivales. Ayer volvió a darse la misma historia de siempre, ya que el equipo de Valverde tuvo que haber acabado el encuentro con 9 jugadores, aunque lo hizo con 11.

El primero en tener que haber sido expulsado fue Sergi Roberto por una durísima y fea entrada a Pereira que se saldó con amarilla. La pregunta reside en qué hubiera sacado el colegiado de haber sido al revés. Pero bueno, como siempre, el Barça goza de impunidad y esa entrada quedó en amonestación.



Después fue el de siempre. Luis Suárez puede hacer lo que le plazca en cada partido que juega. Da igual contra quién sea que los árbitros lo van a haber con otros ojos. El uruguayo tiene licencia para pegar, fingir, insultar... Y siempre se va de rositas. Así de claro lo dijo el central ché Gabriel Paulista: "Él se pasó todo el partido diciéndome cosas feas y yo le repetía que era el mejor delantero del mundo".

Además, el mismo protagonista comentó que "en el Camp Nou hemos tenido que jugar contra el árbitro y contra el Barcelona".

La coz de Suárez en LaLiga

Un total de tres jugadas fueron las que el árbitro no quiso pitar en los últimos 10 minutos del Barça-Alavés del pasado fin de semana en el Camp Nou. Todas ellas beneficiaron al equipo de Valverde y todas ellas fueron determinantes en el resultado.



Primero está el claro fuera de juego de Alcácer al que le precedió la falta que acabaría marcando Messi y que supondría la remontada culé. También hay que sumar al carro la mano clamorosa de Umtiti dentro de su área, que Iglesias Villanueva no quiso ver. Pero antes que todo eso, Luis Suárez, en un forcejeo de un córner favorable al Barça, intentó deshacerse de su marca con un gesto típico de los que nos tiene acostumbrados.

Sus malas artes jugando son un clásico. Cuando no muerde, protesta, saca el brazo o pega coces. Como ayer, que levantó su pierna para propinar una tremenda patada a su marca y dejarlo en el suelo. El colegiado no se atrevió a señalar nada punible de la acción, aunque, de nuevo, Luis Suárez debería haber sido expulsado por una clara y sonrojante agresión.

Y ya no solo el juez principal no vio la acción, sino que pese a lo espectacular de las malas artes del charrúa, tampoco quisieron mirar ninguno de los asistentes. Todo muy típico en las acciones ilegales de Suárez, donde siempre tiene carta blanca.


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