2018-02-05 14:02 Prensa Merengue Por: Fede Peris

La Caverna vomita bilis atrasada contra Gerard Piqué

Le afean a Piqué el gesto de silenciar Cornellà con la misma vehemencia que aplaudieron a Raúl o Cristiano Ronaldo por hacer lo mismo en el Camp Nou. Hipocresía barata.



Como era previsible, el gesto de Gerard Piqué mandando callar con su golazo en Cornellà a la afición que con mala educación y grosería le ha venido insultando en los últimos años, a él y su famnilia, con frases de muy mal gusto, no ha sentado bien en la capital de España, en donde la Caverna, que rabia por el fracaso estrepitoso del Real Madrid esta temporada y la marcha de este Barça invencible, ha aprovechado para distraer la atención, olvidar sus miserias y distraer al personal con anécdotas como la de Piqué.

La Caverna tiene la piel muy fina con Piqué

Tienen la piel muy fina en la Caverna madridista, la misma que sólo se acuerda del Espanyol cuando se convierte en rival del Barça. Y piden respeto para el Espanyol. El mismo que no ha tenido el Real Madrid con gestos similares a los de Piqué protagonizados por jugadores del equipo blanco como Raúl González o Cristiano Ronaldo. Es más, para el diario Marca la trayectoria triunfal de Raúl a lo largo de su carrera deportiva se resume en una portada que recoge una imagen suya mandando callar al Camp Nou. Un gesto que le sitúa en el peldaño de los héroes míticos del madridismo. El mismo medio califica de "innecesario" el gesto de Piqué. Así funcionan.



La hipocresía de la prensa madrileña/madridista

Como el diario La Razón, en donde tiene mano Josep Pedrerol, de acuerdo al pensamiento único mediático de la capital, que le ha dedicado toda su portada a Piqué con el título: "Así no". El "Así sí" se lo guardan para Raúl o Cristiano Ronaldo repitiendo el mismo gesto. Y hasta Tomás Roncero ha hecho gala orgulloso de la imagen de Raúl silenciando el Camp Nou mostrándola en una camiseta para que la audiencia televisiva se regodee con la buena educación de su mito. El malo es siempre Piqué. Claro que sí.

"¿Piqué humilla al Espanyol con sus declaraciones?". Era la pregunta del sectario, manipulador y partidista programa El Chiringuito, que dirige con mano de hierro Josep Pedrerol de acuerdo a las consignas que le llegan del Bernabéu. "Un respeto para los pericos, un respeto para el Espanyol", repetía en el mismo programa Tomás Roncero, que ya no sabe qué decir para justificar los 19 puntos que separan al Real Madrid del Barça y la eliminación del equipo de sus amores en la Copa después de haber profetizado que éste era el año del sextete para el Real Madrid.

"El club es de la gente y hay que respetar a la gente del Espanyol. No a la que insulta, al resto". A esos, al resto que no insulta, Piqué no les dijo nada. Su mensaje iba dirigido precisamente a los que durante años, y de forma mayoritaria, han convertido Cornellà en un antro de mala educación con insultos soeces que no merecen la defensa de nadie. O de casi nadie. Pero eso no se explica porque nunca hay que dejar que la realidad estropee un buen guión antibarcelonista. "Ojo, la afición del Espanyol no tiene dudas: Piqué es un provocador". Y así todo.



Y el colofón de Juanma Rodríguez: "Hay que CONDENAR lo que HACE Y DICE PIQUÉ. Lo hace porque PUEDE HACERLO. NO TIENE CONSECUENCIAS. NADIE LE PARA". No se recuerda que alguien haya parado a Raúl o Cristiano Ronaldo por el mismo gesto. Pero calumnia, que algo quedará. Cuando conviene, la amnesia se apodera de algunos.

Y el Pedrerol más serio: "No se puede reír uno del Espanyol... ¿¡Qué culpa tienen de que su dueño sea chino si el Barça paga a los jugadores con dinero de Japón!?". Es decir, que no se puede reír uno del Espanyol, pero del Barça sí. Y todos los días.

Y el colmo llegó cuando el famoso linier del "Rafa, no me jodas", que ahora se gana la vida sentando cátedra de acuerdo con las consignas de Pedrerol, sentenció: "El árbitro debería haber sacado roja a Piqué por provocar al público". A Piqué sí, pero a Raúl y Cristiano Ronaldo no. Uno es una gloria nacional, el otro una gloria portuguesa. A esos, ni tocarlos. Es como lo de Neymar. Sólo provocaba cuando estaba en el Barça. Ahora es espectáculo puro. Y si un día ficha por el Real Madrid, sus antiguas provocaciones alcanzarán el nivel de demostraciones divinas. Al tiempo.

Son cansinos. Y están rabiosos. Perdónales, señor, porque están desquiciados.

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Piqué


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