2018-02-14 23:02 Real Madrid Por: Fede Peris

La salida de Asensio revoluciona al Madrid y lleva al Bernabéu al éxtasis (3-1)

Las claves de la victoria del Real Madrid sobre el PSG en la Champions League.



Noche mágica y memorable. Partidazo de altísimo nivel. Posiblemente los dos mejores equipos de Europa frente a frente. El PSG ha hecho méritos para llevarse un mejor resultado, pero delante tenía al Real Madrid, al campeón de Europa, al rey de la Champions, y cuando todo parecía perdido (o empatado), ha aparecido Marco Asensio y le ha cambiado la cara a un partido que se decantaba (o lo parecía) del lado francés.



Un 3-1 que nadie esperaba a 10 minutos del final

Rabiot abrió el marcador, empató Cristiano de penalti al borde del descanso. Cristiano volvió a marcar ya en las postrimerías del partido y Marcelo remató al PSG. Un 3-1 impensable a diez minutos del final, cuando con el empate a uno en el marcador parecía más cerca el 1-2 que el 2-1. Pero ahí apareció el Real Madrid y su espíritu guerrera, para sacar fuerzas de flaqueza y recordar al mundo que el único rey de Europa es él. Zidane, que dejó a Bale en el banquillo para situar a Isco en su lugar, sacó al galés en el minuto 67 por Benzema y luego puso en juego a Asensio y Lucas Vázquez. Y ahí llegó la revolución. Asensio cambió el partido, le imprimió otra marcha, y lo que parecía que podía convertirse en un funeral se convirtió en otro éxtasis de un Bernabéu que vivió otra de sus grandes noches mágicas.

Neymar abusó del cuento

El Real Madrid salió en tromba tratando de sorprender al PSG con una presión intensísima que calentó los ánimos del Bernabéu. Contagiados por el ambiente vivido en las horas previas, en la comunión de sentimientos disfrutados a la llegada del autocar de los jugadores al Bernabéu, los hombres de Zidane han saltado al campo dispuestos a solucionar la eliminatoria por la vía rápida. A los dos minutos llegaba el primer disparo de Cristiano Ronaldo. Luego lo intentaría Kroos, mientras el PSG se defendía como podía y Neymar pasaba más tiempo en el suelo que en pie. Sin embargo, después de reclamar cuatro faltas, la primera tarjeta del partido sería para él por un patadón absurdo sin sentido a Nacho.



El Bernabéu ha pitado a Neymar recriminándole su afición por el cuentismo. Sin embargo, a medida que el partido ha ido madurando brasileño por el que suspira Florentino Pérez se ha ido entonando, ha asumido la batuta del juego y ha llevado todo el peligro a la portería del Real Madrid por su banda.

El jarro de agua fría de Rabiot

El partido ha ido subiendo enteros y se ha nivelado. Las ocasiones se han alternado en ambas porterías. Cristiano estuvo muy cerca de inaugurar el marcador en el lanzamiento de una falta directa que salió ligeramente alta. También Ramos estuvo muy cerca del gol en un remate de cabeza. Y en el minuto 27 un prodigioso pase de Marcelo al hueco ha dejado a Cristiano Ronaldo, que llegaba a la carrera por la derecha, solo ante Areola, pero en el cara a cara final el portero del PSG ha repelido su disparo con la cara.

Mientras tanto, el PSG ha ido enviando avisos hasta que en el minuto 32 Mbappé, que hasta entonces había pasado desapercibido, salvo por un par de detalles técnicos de calidad, se ha inventado un centro preciso cuyo remate han amagado Neymar y Cavani llevándose tras de su sí a la defensa blanca, el rechace ha llegado a Rabiot, que venía desde atrás, y ha fusilado a Keylor Navas sin ninguna oposición. Jarrro de agua fría para el madridismo. Era lo peor que podía pasarle al Real Madrid en el guión escrito por Zidane, que insistió a sus hombres en las horas previas de la necesidad de dejar la portería a cero. Tan importante era eso como anotar goles. 

El Real Madrid nunca se rinde

Pero el Real Madrid no se rinde. Cristiano ha tenido otra nueva oportunidad solo ante Areola, que apenas unos segundos después se ha visto obligado a hacer un paradón para desviar a corner un potente y colocado chut de Benzema. Y después del corner, Lo Celso ha cometido la torpeza de agarrar por el hombro a Kroos, un penalti de libro que el árbitro no ha dudado en señalar. Los jugadores blancos le han reclamado a Ricchi tarjeta para Lo Celso, pero no ha sido valiente y no se ha atrevido. La amarilla hubiera significado su expulsión y ha preferido ser amable con el equipo francés. Cristiano ha ejecutado el penalti y ha anotado con un disparo seco y colocado dejando el partido en tablas al término de la primera parte.

En la segunda mitad el PSG se le ha subido a las barbas al Real Madrid y ha llegado con más claridad y en más ocasiones ante la meta rival. Navas ha tenido que emplearse a fondo en el que posiblemente es el partido más exigente que ha vivido en el Bernabéu. Los franceses pidieron penalti por mano de Sergio Ramos en un disparo de Rabiot. Sin embargo, no había intencionalidad, el chut seco fue al brazo del central blanco sin que pudiera esconderlo.

La revolución española de Asensio

En estos primeros compases de la segunda mitad apareció el mejor Neymar, participativo y brillante aportando profundidad al juego del PSG. Los franceses llegaban y el Real Madrid parecía con los plomos fundidos, sin ideas para darle respuesta hasta que apareció en escena Marco Asensio. Y todo cambió. El Real Madrid se creció en los últimos compases, dándole el último arreón del partido, y obtuvo su premio con un gol de rebote de Cristiano, en el minuto 82 y otro de Marcelo en el 85. Ambos a pase de Marco Asensio. Curiosamente, en estos minutos de desenfreno desapareció Neymar, que no fue el líder que su equipo necesitaba para frenar la sangría que se estaba produciendo en el PSG.

El Real Madrid reaccionó como un equipo y el PSG, poco o nada acostumbrado a rivales que le planten cara, se hundió como colectivo dejando que las estrellas hicieran la guerra por su cuenta. El resultado premia la fe del Real Madrid, que luchó hasta el final buscándolo. El 3-1 supone una ventaja importante para el Real Madrid, aunque no definitiva. No hay que olvidar que antes del 6-1 del Barça en el Camp Nou el pasado año se produjo un 4-0 en el Parque de los Príncipes. Y la realidad es que la imagen que hoy ha dado el PSG ha sido la de gran equipo al que hay que tomarse muy en serio.

El Real Madrid irá a París a defender dos goles de ventaja...y, por favor, que sea con Asensio.

Ficha técnica

Real Madrid, 3 - París Saint-Germain, 1

Real Madrid: Keylor Navas; Nacho, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro (Lucas Vázquez, 79'), Modric, Kroos, Isco (Marco Asensio, 79'); Cristiano Ronaldo y Benzema (Bale, 67').

PSG: Areola; Dani Alves, Marquinhos, Kimpembe, Yuri; Lo Celso (Draxler, 85'), Verratti, Rabiot; Mbappé, Cavani (Meunier, 65') y Neymar.

Goles: 0-1 m.33 Rabiot. 1-1 M.44 Cristiano Ronaldo (pen.). 2-1 M.83 Cristiano Ronaldo. 3-1 M.86 Marcelo.

Árbitro: Gianluca Rocchi (Italia). TA: Neymar (14'), Lo Celso (25'), Isco (32'), Rabiot (63'), Nacho (78').

Campo: Bernabéu (81.000 espectadores)