2018-03-14 20:03 Prensa Merengue Por: Fede Peris

El Pedrerol más mediocre se lame las heridas de Mourinho

Josep Pedrerol llama mediocres a los que celebran el fracaso de Mourinho, pero no califica a los que, como él, rabian con las victorias de Guardiola.



Patética defensa a ultranza de Josep Pedrerol hacia su admirado Jose Mourinho, que viene de sufrir un patético rapapolvo del Sevilla apeándole de Europa en octavos de final, algo ya habitual en el técnico portugués desde que dejó el Inter para fichar por el Real Madrid, luego el Chelsea y finalmente el Manchester United. De fracaso el fracaso, tirando el dinero a espuertas y jugando de pena. Ni resultados, ni espectáculo. Un looser total al que se le va la fuerza por la boca.

La mediocridad de Pedrerol rabiando con las victorias de Guardiola

Pedrerol, siempre sibilino, malicioso y perverso, ha jugado con la realidad manipulándola a su favor. Sabida es su fijación y odio visceral hacia Pep Guardiola, del que no pasa un día en que no hable mal de él -aunque sus equipos ganen y den espectáculo-. Sabido es que su obsesión enfermiza por Guardiola le lleva a buscarle las cosquillas día tras día con el lacito catalanista que tanto le molesta, con su humildad, que él considera falsa modestia, o con cualquier detalle que pueda servir para desacreditarle, las declaraciones del médico del Bayern en el programa de hoy por ejemplo. Es el pan nuestro de cada día en su guión.



Y quien día sí día también dedica su vida a maldecir a Guardiola sale hoy diciendo que muchos le tienen ganas a Mourinho y estaban esperando su fracaso. Como si Mourinho no hubierra hecho otra cosa que fracasar desde que dejó el Inter de Milán en 2010. Que haya caído ante el Sevilla dando pena y convirtiendo a un grande de Europa como el Manchester United en una banda de tuercebotas es lo que está previsto en el guión cuando Mourinho se sienta en el banquillo.

Pedrerol defiende la violencia física y verbal de quien se hizo famoso con el dedo en el ojo

Pero Pedrerol, que preside el club de fans del técnico portugués, mantiene su defensa a ultranza en una cruzada que venera la violencia física y verbal del dedo en el ojo, las esperas al árbitro en el parking, los desprecios a árbitros y rivales, insultos a colegas, amedrentamiento a periodistas encerrándoles en un cuarto con cinco guardaespaldas cubriéndole y las excusas baratas de mal perdedor. Pedrerol debería evolucionar. No estamos en el ABB hablando de árbitros de waterpolo, sino de fútbol de primer nivel. Guardiola deja huella con su sello propio y ganador. Mourinho es un suplicio con su fútbol troglodita, ramplón y mezquino basado en planteamientos miserables como el de ayer.

Pero eso es lo que le gusta a Pedrerol, que dice que lo de Guardiola no tiene mérito porque el City se ha gastado un pastizal en su plantilla. Como si en el United jugaran con once canteranos. Ya quisiera el Sevilla disponer de la mitad de la mitad de la mitad del presupuesto que el Manchester United invierte en fichajes. Y ahí está, humillando al soberbio y chulesco personaje que se autodenomina "The Special One", como si fuera algo excepcional.



Ha resultado cómico que Mourinho se negara a responder a un periodista español -ya estamos acostumbrados a sus desprecios hacia todo lo que sea español- por considerar fracaso su trayectoria en el United. Le ha dicho "¿Y eso interesa en España?". Pues sí, sí que interesa en España. Tanto como el lacito de Guardiola o sus derrotas, que ya llegarán y que serán aprovechadas por los malévolos de siempre para tirarle mierda encima, su especialidad. Mientras tanto, a tragar.

Mourinho: "Hoy, mañana y siempre, con el Barça en el corazón"

Ayer para Pedrerol ganó el Sevilla, no perdió el Manchester United. Y ganó el fútbol, no perdió Mourinho. Y ha dicho Pedrerol en su editorial: "Mourinho fracasó pero sigue siendo grande porque sus derrotas generan felicidad en los mediocres". ¿Se aplicará eso a sí mismo Pedrerol con Guardiola? Aunque en su caso, son las victorias de Guardiola las que generan gastroenteritis entre sus odiadores. Un pequeño matiz, pero importante: uno da rabia porque gana y el otro da pena porque pierde.  Y es que Mourinho, ya un exentrenador, está para ganar muy poco, por mucho que el director de Jugones lo proponga de forma suicida como sucesor de Zidane con permiso de su otro amigo fracasado Guti. 

Habría que saber lo que se entiende por mediocriodad. Quizá la mediocridad sea defender el fútbol jugado por hienas, que es lo que propone Mourinho. Tortazo va, tortazo viene. En fin, que Dios los cría y ellos se juntan. Y que nadie olvide la sentencia más importante de Mourinho, a quien muchos veneran por entender que es antibarcelonista: "Hoy, mañana y siempre, con el Barça en el corazón". Una declaración de principios que ha seguido al pie de la letra su propio hijo, culé redomado y admirador de Guardiola y Messi. Pedrerol no debe de haberse enterado, de lo contrario a lo mejor hasta excomulgaría a su mesías.

Hablando de mediocres...

 


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