2018-04-18 11:04 Prensa Merengue Por: Fede Peris

Descubrimos quiénes se encargan de extender el antimadridismo

La factoría de Josep Pedrerol, con Tomás Roncero y Juanma Rodríguez, se ha convertido en una fábrica de antimadridismo masivo.



Aunque lo cómodo es recurrir a las fuerzas del mal externas para justificar las propias miserias, lo cierto es que en el caso del interesado debate sobre la envidia y el antimadridismo que envuelve al Real Madrid en estos días tienen más que ver los de dentro que los de fuera.

Y es que, aunque Zidane se resista a creerlo, el enemigo no está en Barcelona, ni en Turín, ni en Alemania. El enemigo lo tienen en casa, en ese monstruo propagandístico que ha fabricado el propio club y que amenaza con devorarlo. El antimadridismo ha crecido en los últimos tiempos porque quienes tenían que haber enaltecido al madridismo como tal desde los medios de comunicación han estado más pendientes de echarle mierda al Barça que de construir una imagen optimista y positiva del Real Madrid. Ha podido más en ellos su odio al Barça (y lo que cuelga del Barça, como Guardiola) que su improvisado amor interesado en algunos casos al Real Madrid. Y eso la audiencia lo capta.



Los Josep Pedrerol, Tomás Roncero, Juanma Rodríguez y demás radicales de la pluma y el micrófono al servicio del Real Madrid habrán contentado a la fiel parroquia que espera de ellos hooliganismo incondicional, pero no han conseguido sumar adeptos a la causa de Florentino porque sencillamente es imposible que alguien neutral les compre el relato. Tanta manipulación, tanto sectarismo y tanta mentira no podían tener premio. De ahí el antimadridismo galopante que crece en España a pesar de que el tema político tampoco acompaña para decantarse por el Barça. Aún así crece el antimadridismo como un engendro parido por estos popes de la información que vierten odio y provocación constante en sus intervenciones y que acaban generando rechazo entre quienes los leen, escuchan y ven asombrados por sus salidas de tono irracionales y esperpénticas.

Pedrerol utiliza la vía política

Josep Pedrerol mezcla política con deporte cada día en su programa  cuando habla del Barça. Debe ser el recurso que le queda reservado en el reparto de funciones para conseguir la antipatía de España hacia el Barça con el fin reconducir un cambio de filiaciones hacia el Real Madrid. Ayer sin ir más lejos dijo: "Proponen ir a la final vestidos de amarillo. Ya estamos otra vez utilizando el fútbol para hacer política. Que si pitar el himno es libertad de expresión. Que si la situación en Cataluña es excepcional. Que si hay que hay que ir de amarillo. Vale. Pero se olvidan de algo. Que hay un partido de fútbol. Que juegan el Sevilla y el Barça. Que pitar el himno es una falta de respeto a muchos culés y a la mayoría de sevillistas. Ojo. Esta presunta libertad de expresión se puede convertir en una provocación. Y eso puede resultar peligroso. Pero lo del amarillo tendría algo bueno. El Barça perdería sus colores… pero sería un bonito homenaje a Villarreal, Cádiz y Unión Deportiva las Palmas. Ese amarillo sí me gusta". ¿Se puede provocar más y peor? ¿Se puede extender el odio contra un club de una manera más calculada y mezquina? Pedrerol consigue el efecto contrario de lo que persigue, sencillamente porque se le ve mucho el plumero.

Juanma Rodríguez, el "ladrón" robado

Y luego viene Juanma Rodríguez, un talibán madridista desbocado, que se molesta mucho cuando en Barcelona hablan de un "robo" del Real Madrid y se escandaliza porque eso es antimadridismo. Y lo dice quien ha estado ejerciendo el antibarcelonismo durante años y años de forma impune y sin que nadie le amenace con tomar medidas porque desde el Barça sus charlotadas las toman como lo que son, charlotadas. Por ejemplo, la imagen que acompaña esta noticia. No se puede hablar de robo del Real Madrid, pero si se trata del Barça todo vale. Así funciona el negocio del victimismo madridista en clave antibarcelonista descarada.



Que no se engañe Zidane

Que no se engañe Zidane, el antimadridismo lo generan quienes utilizan al Real Madrid con fines nada nobles como arma arrojadiza contra los demás, quienes generan odio enarbolando la bandera del Real Madrid, quienes pisotean a los demás con soberbia en nombre del Real Madrid, quienes utilizan el nombre del Real Madrid para faltarle el respeto a los demás. Esos, los que manipulan para retorcer la realidad, son los que le dan vueltas a la máquina de fabricar antimadridistas que cada día escupe miles. Les han pillado el truco y en lugar de captar adeptos generan rechazo. Y después de tantos años sembrando odio, recogen ahora el resultado de su cosecha. 

 


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