2018-05-07 20:05 FC Barcelona Por: Fede Peris

Conociendo a Sergio Ramos... ¡El más sucio de la historia!

Lamentable comportamiento de Sergio Ramos hacia Luis Suárez y Messi desde la autoridad que le dan sus 167 tarjetas amarillas y 19 expulsiones.



Sergio Ramos le puso la nota cómica (o triste) al clásico que ayer disputaron el FC Barcelona y el Real Madrid en el Camp Nou al justificar una nueva muestra de la falta de señorío del Real Madrid por no lanzar fuera del campo el balón cuando Luis Suárez se encontraba tendido sobre el césped:  "Cada uno es de su padre y de su madre. No estamos aquí para educar a nadie. Suficiente tengo con los tres niños que tengo en casa. Para eso está el árbitro. Queríamos ganar y conociendo a Luis Suárez he dicho que no tirásemos el balón fuera". Así explicó Sergio Ramos la orden que dio a sus compañeros de no comportarse como deportistas en una nueva muestra de la falta de señorío que adorna a este equipo en los últimos años. Y además presumiendo de ello.

Y para acabarlo de arreglar, el cuentista Marcelo se abonó a la tesis de su capitan:  "Sabíamos que lo de Luis Suárez no era nada grave y por eso no hemos tirado el balón, porque no hemos querido". Otro ejemplo de deportividad, fair play y señorío. ¿"Sabíamos que lo de Luis Suárez no era grave"? ¿Lo grave era entonces lo suyo retorciéndose en el suelo de un golpe de Sergi Roberto en la cara cuando no le tocó esa parte del cuerpo? ¡Qué lamentable concepto del señorío más tramposo!



Conociendo a Sergio Ramos...

Conociendo a Sergio Ramos, hay que poner en cuarentena sus palabras: 167 tarjetas amarillas y 19 expulsiones le contemplan en la Liga española. El jugador más tarjeteado y expulsado de la historia en la competición de la regularidad. Se hace difícil pensar que es porque los árbitros le tienen manía. ¿Todos?

Conociendo a Sergio Ramos se comprende que indicara a sus compañeros que no pararan el partido porque Luis Suárez estaba tendido en el suelo. Es lo más normal en quien entiende que su presidente haga obras en los lavabos del Bernabéu cada vez que el Barça juega la final del torneo que lleva el nombre del Rey de España. Es lo más normal en quien participó en la huida del Camp Nou en la Supercopa de 2012 cuando se entregaba el trofeo al Barcelona como campeón. Es normal en quien ve lógico que el Real Madrid no le haga el pasillo al Barça y quede en evidencia porque los demás (Deportivo, Villarreal, Levante y Real Sociedad) han decidido rendir honores al campeón. Es normal en quien se ha caracterizado siempre por el uso de la fuerza bruta y los malos modos cuando las cosas se tuercen. 

Ni Sergio Ramos ni el Real Madrid están para dar lecciones de señorío a nadie

No parece Sergio Ramos el más adecuado para decir que "conociendo a Luis Suárez..." Si el delantero uruguayo tiene defectos, él los supera con creces. Y para cuentos y teatros, los de sus compañeros Marcelo, Lucas Vázquez y Cristiano Ronaldo. Youtube va lleno de imágenes con tráfico millonario de los piscinazos de los tres. Vamos, que no son Sergio Ramos y el Real Madrid nadie para dar lecciones a los demás.



Y Sergio Ramos quedó retratado como un mal deportista y un mal compañero cuando dijo:  "por respeto siempre que hay un compañero en el suelo normalmente tiras el balón fuera, pero conociendo un poco a Luis Suárez, su estilo y sus formas, lo consideré innecesario. Me cogió a mí y no le toqué para nada, así que era innecesario echar el balón fuera". Es la historia de siempre. Sergio Ramos es un angelito. Ni tocó a Luis Suárez. Ni a él ni a los 167 que le han llevado a ser el más tarjeteado de la historia de España. Es su estilo de jefe de la banda, que también tuvo para Messi, al que debería referirse tratándole de usted y firmes:  "Messi le ha metido un poco de presión al árbitro, no sé si habrá cámaras o no, pero la imagen está ahí. No sé si eso habrá hecho que en la segunda parte ciertas jugadas las haya pitado de alguna que otra manera". Eso de presionar al árbitro es lo que ha hecho él toda su vida, incluso también lo hizo anoche en el Camp Nou. ¿Le molesta tal vez no tener la exclusiva de la intimidación a los árbitros que le comen en la mano?

19 expulsiones avalan a Sergio Ramos. 19 expulsiones le definen como futbolista, como deportista y como persona. Y se atreve a dar lecciones a los demás. La culpa no es suya, sino de la prensa palmera que le ha educado así y se lo ha consentido siempre todo. 


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