2018-05-10 13:05 Final de Kiev Por: Carlos Muñiz

Al Real Madrid le preocupa más el árbitro que el Liverpool en la final

Preocupa en la zona noble del Bernabéu el estado de opinión que se ha creado en torno a supuestos favoritismos arbitrales hacia el Real Madrid en la Champions League.



En los despachos del Bernabéu crece la preocupación por la campaña propagandística que se ha levantado contra el Real Madrid en torno a los arbitrajes. Existe el temor, fundado, de que el colegiado que dirigirá la final, el serbio Milorad Mazic, pueda salir al césped de Kiev influenciado por ese supuesto favoritismo arbitral que gratuitamente se ha concedido al Real Madrid y dispuesto a confirmar que no existe tal favoritismo con decisiones contrarias a los intereses madridistas... para dejarlo bien claro.

A la UEFA no le interesa un campeón invencible

En la zona noble del Bernabéu no ignoran que los éxitos continuados del Real Madrid en Europa juegan en su contra y que el equipo deberá luchar contra los elementos para adjudicarse su tercera final consecutiva de la Champions League, cuarta en cinco años. A la UEFA no le conviene que un equipo domine sin oposición en su gran competición. Le interesa dar juego para repartir el pastel entre los grandes, y a ser posible de diferentes nacionalidades. Por otro lado, las campañas organizadas contra el Real Madrid en torno a supuestas ayudas arbitrales ante el PSG, Juventus y Bayern Múnich también juegan en contra de los intereses blancos. 



Las quejas del PSG, de la Juventus y del Bayern han tenido eco en toda Europa. También las recientes del clásico, en donde el Real Madrid fue claramente perjudicado por el colegiado Hernández Hernández, pero mediáticamente se ha querido dar a entender que el árbitro le favoreció. Como en el caso del claro penalti de Benatia sobre Lucas Vázquez. Europa se enteró más de las quejas de los italianos que de la realidad de unas imágenes que demostraban la existencia del penalti. Sea en el minuto 93 o en el 3. Todo se pone en contra del Real Madrid. Y sólo el madridismo resiste, porque entre los aficionados "neutrales" también existe la predisposición a ponerse del lado del más débil, en este caso el Liverpool, y más tras el dominio incontestable del equipo blanco en los últimos años. 

Lo que de verdad preocupa en el Real Madrid es que el colegiado Mazic pueda verse influenciado por la situación, sabedor de lo que le sucedió a Michael Oliver, el árbitro que señaló el penalti de Benatia sobre Lucas Vázquez en el Real Madrid-Juventus, que recibió amenazas de muerte que se extendieron a su propia esposa, que no tuvo más remedio que cerrar su cuenta de Facebook porque en ella aparecía una imagen de hace dos años en el Bernabéu haciendo turismo. Preocupa mucho más la capacidad que tenga el colegiado de la final de Kiev para sobreponerse a este cúmulo de circunstancias que rodean al gran partido que el poderío de un Liverpool que es inferior al Real Madrid se mire como se mire.

 




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