2018-05-11 17:05 FC Barcelona Por: Administrador

Lucas Vázquez se supera haciendo teatro

Lucas Vázquez sigue haciendo de las suyas para intentar engañar a los árbitros



Después del piscinazo ante la Juventus sobre el leve contacto con Benatia, Lucas Vázquez se ha convertido en un auténtico maestro del teatro. Varias son las ocasiones en las que el jugador gallego del Real Madrid ha intentado engañar a los colegiados con sus malas artes, consiguiéndolo en muchas de ellas.

Y es que Lucas ha sido el artífice de 5 de los 16 penaltis que lleva el equipo de Zidane esta temporada, convirtiéndose en un provocador nato. El último fue el miércoles en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla, pero en la retina quedan otros como el importante ante la Juventus, que supuso que el Madrid pasase a las semifinales de la Champions League en el descuento después de que el propio Lucas se inventara una falta dentro del área en la que Michael Oliver cayó, no se sabe si de manera consciente o inconsciente.



Lo que está claro es que Lucas Vázquez se está superando cada jornada. Zidane sabe que en el gallego tiene un seguro de vida, ya que se ha especializado en buscar las cosquillas al rival y mentir para conseguir los objetivos. Patrañas madridistas.

Más que un equipo de fútbol, una compañía de teatro

Ya en la final de la Copa de Europa de 1960 que supuso para el Real Madrid su quinta Copa de Europa consecutiva hubo un penalti a Gento la mar de cómico que demuestra que la vida sigue igual y que nada ha cambiado desde 1960. El Real Madrid conserva en la realidad en color intacto el trato de favor que disfrutó en la etapa del blanco y negro.

Ese penalti contribuyó a ganar al Eintracht de Frankfurt la final de la Copa de Europa de 1960. Un penalti absurdo, como tantos y tantos que han favorecido al Real Madrid a lo largo de la historia. Como el de Benatia a Lucas Vázquez, sin ir más lejos, pero así se escribe la historia del Real Madrid. O así la escriben quienes no viven de hacer sonar las fanfarrias a Florentino Pérez, los encargados de limpiar la sangre del pasado y de tapar las miserias para exagerar las glorias sin citar la procedencia arbitral invitando a todos a vivir en el engaño colectivo. 



El Real Madrid tiene mucho de qué avergonzarse por sus logros pasados... y presentes. Pero la culpa siempre será de Ovrebo y Aytekin. La propaganda funciona así.  


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